Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.delsurdiario.com/a/84035
Cambios en marcha

El Ejecutivo avanza con una reforma para aflojar controles y darle más juego a las empresas

La iniciativa de Federico Sturzenegger busca achicar la intervención estatal, sumar herramientas digitales y dejar que los socios definan cómo resolver sus conflictos.

El Ejecutivo avanza con una reforma para aflojar controles y darle más juego a las empresas

El Gobierno empuja un proyecto que promete sacudir el tablero societario en la Argentina. La idea, impulsada por Federico Sturzenegger, apunta a que las empresas tengan mucho más margen para organizarse sin tanta intervención estatal. En criollo: menos vueltas, menos papel y más libertad para decidir puertas adentro. También se abre la puerta a que los conflictos internos se resuelvan con normas elegidas por los propios socios.

En el texto se establece que las sociedades podrán someter sus disputas al derecho extranjero o al derecho mercantil internacional, además de incorporar cláusulas arbitrales en el estatuto. Según explicó Sturzenegger, "Las sociedades podrán someter sus conflictos internos al derecho extranjero o mercantil internacional. Y también podrán pactar cláusulas arbitrales en el estatuto para resolver controversias sin depender de la lentitud de la justicia. Este tipo de libertad de contrato ha sido el pilar de otros centros mundiales de negocios como Dubai. En Dubai las relaciones societarias se dirimen según la ley societaria que los socios eligen. Lo mismo ocurrirá ahora en Argentina". La comparación con Dubai deja en claro hacia dónde apunta el oficialismo.

Otro de los cambios fuertes es que las normas de la ley pasarían a ser supletorias, es decir, el estatuto de cada firma tendría prioridad. Además, los registros públicos no podrían meter límites por su cuenta sobre lo que la ley ya permite, y se recortan trabas burocráticas que hoy complican a más de un empresario. El objeto social podrá ser amplio, sin necesidad de que todas las actividades estén conectadas entre sí. Y si no se lo detalla en el estatuto, se entenderá que la sociedad puede dedicarse a cualquier actividad lícita.

El proyecto también mete de lleno la tecnología en la vida empresarial. Se habilita el domicilio electrónico, los libros digitales, las asambleas a distancia y la constitución de sociedades mediante firma digital o electrónica. A eso se suma un legajo digital público para cada empresa. En el mismo paquete aparecen la Sociedad Automatizada, pensada para operar con algoritmos o inteligencia artificial sin empleados en su funcionamiento ordinario, y las DAO, con participación en tokens y registro en blockchain. Según la propuesta, ambas tendrían personalidad jurídica plena y responsabilidad limitada.

La reforma también incorpora instrumentos de inversión convertibles, habilita la renovación automática del plazo de duración de la sociedad y fija que los mandatos de directores y síndicos sean por tiempo indeterminado, salvo que se pacte otra cosa. Para cerrar, se simplifica la reorganización empresaria: si una sociedad es dueña del 100% de otra, podrá absorberla directamente sin trámites extra. Una movida de fondo que, si avanza, va a cambiar bastante la forma de hacer negocios en el país.

Te puede interesar

Últimas noticias

Ver más noticias