Úbeda quedó bajo la lupa tras el golpe en la Libertadores
Después de la caída contra Universidad Católica, el DT de Boca asumió la responsabilidad y dejó abierta su continuidad. También cuestionó algunas jugadas polémicas y habló del impacto que dejó la eliminación.
La eliminación de Boca Juniors en la fase de grupos de la Copa Libertadores dejó a Claudio Úbeda en el centro de la escena y con un panorama bien incierto. La derrota frente a Universidad Católica en La Bombonera pegó fuerte y encendió todas las críticas alrededor del equipo. En conferencia de prensa, el entrenador no esquivó el golpe y se hizo cargo del resultado.
Úbeda explicó que el conjunto xeneize salió a buscar el partido, pero no tuvo la puntería necesaria para concretar. "Ellos aprovecharon la única situación que tuvieron y nosotros no pudimos convertir las nuestras", dijo, dejando en claro el sabor amargo que le quedó. También marcó que en el segundo tiempo el equipo perdió claridad en ataque y que el rival se acomodó para defender la ventaja con orden.
Consultado por su futuro, el DT fue prudente y evitó dar definiciones. "No es momento para hablar de eso. Tenemos que reunirnos, analizar lo que pasó en este tiempo y después tomar una decisión", señaló. Aun así, reconoció que los resultados pesan más que cualquier discurso y admitió que su continuidad no depende solamente de él. La sensación, puertas adentro, es que se vienen horas de análisis en Boca.
El entrenador también dejó sus reparos por algunas decisiones arbitrales. Cuestionó el gol anulado a Ángel Romero por posición adelantada y reclamó un penal para Boca en el primer tiempo que, según su mirada, no fue sancionado. Más tarde, habló de la bronca y la angustia que generó la eliminación, y remarcó que tanto el cuerpo técnico como los jugadores deben hacerse cargo de lo ocurrido.
Por último, se refirió a la situación de Leandro Paredes, que jugó pese a una molestia muscular durante la entrada en calor. Úbeda contó que el futbolista insistió varias veces en estar presente en un partido tan importante para el equipo. En medio de un clima pesado, el golpe deportivo dejó a Boca con más preguntas que respuestas.