Elsztain avanza en San Juan con dos proyectos mineros y una apuesta millonaria
Challenger Gold puso otra vez en marcha su esquema en la provincia y apunta a sacar las primeras onzas de Hualilán en los próximos días. La reactivación de Casposo, junto con nuevas proyecciones de exportación y empleo, vuelve a poner a San Juan en el centro de la escena minera.
La minera australiana Challenger Gold, donde el principal accionista es el empresario argentino Eduardo Elsztain, volvió a mover fuerte la rueda del oro en San Juan. La compañía reactivó su producción en la provincia con el arranque de una mina y la puesta en marcha de otro proyecto junto con su planta de procesamiento. En total, la apuesta ronda los US$ 15 millones y ya genera expectativa en toda la actividad.
La subsidiaria Austral Gold reanudó la mina Casposo, en Calingasta, que recibirá el material extraído en Hualilán, en Ullum. Elsztain había adquirido Casposo en 2016, pero el proyecto quedó frenado en 2019 por los bajos precios del mineral. Después de la pandemia, el oro pegó un salto importante y llegó hasta los 5.000 dólares por onza, un escenario que volvió mucho más atractivo este tipo de inversiones.
Ahora, el foco está puesto en Hualilán, que en los próximos días buscará producir la "primera colada de oro (doré)". Si los tiempos se cumplen, el proyecto podría generar exportaciones por 60 millones de dólares en 2026. Además, la firma incorporó al canadiense Peter Marrone, fundador de Yamana Gold, como presidente no ejecutivo y accionista, un respaldo que le da más músculo al plan de expansión.
Con ese empuje, Challenger Gold quiere cerrar en los próximos meses el estudio de factibilidad de la mina. Los datos preliminares marcan que Hualilán podría superar las 130.000 onzas de oro equivalente por año, con exportaciones que treparían por encima de los 450 millones de dólares anuales. La primera etapa demandaría unos US$ 250 millones y, a lo largo de sus 14 años de vida útil, el total invertido rondaría los US$ 600 millones.
En el medio, la expectativa también pasa por el se calcula que el proyecto podría requerir unos 900 puestos de trabajo, en su mayoría para sanjuaninos. A la par, la minería local sigue de cerca la discusión de varios borradores de ley para ordenar la contratación de proveedores y trabajadores de la provincia. Y hay otro punto clave que nadie pierde de la energía eléctrica, una condición indispensable para que estos desarrollos no se queden a mitad de camino.
En los próximos días, representantes de Hualilán y Casposo participarán de una audiencia pública convocada por el ENRE, donde plantearán su oposición al pedido de Vicuña -la mayor inversión extranjera en minería- para obtener acceso prioritario a la capacidad de transporte. La pulseada promete dejar tela para cortar, porque en San Juan cada decisión de ese tipo mueve millones, empleo y futuro.