Milei reunió a su tropa en la Rosada para intentar bajar la tensión
En Balcarce 50 hubo una nueva foto de unidad, con Patricia Bullrich entre los presentes. El oficialismo busca ordenar la estrategia después de semanas recargadas de roces y pases de factura.
El Gobierno volvió a juntar a su mesa política en Casa Rosada con una meta clara: frenar el ruido interno y ordenar el rumbo de acá en adelante. La reunión se dio en medio de semanas pesadas, marcadas por tironeos, diferencias de gestión y un clima espeso dentro del propio oficialismo. Esta vez, el Ejecutivo logró mostrarse otra vez en bloque, al menos para la foto.
La convocatoria salió de Karina Milei y reunió a los distintos sectores del armado libertario, incluida Patricia Bullrich, una figura que en los últimos días quedó bajo la lupa por su vínculo con el entorno presidencial. Según fuentes oficiales, el objetivo fue aceitar la coordinación entre el Ejecutivo y el Congreso para encarar la estrategia parlamentaria de los próximos meses. En Balcarce 50 aseguran que la interna no se trató en esa mesa, aunque el tema sigue flotando en el aire.
El encuentro duró cerca de dos horas y se hizo en las oficinas del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Además de él, participaron Luis Caputo, Diego Santilli, Santiago Caputo, Martín Menem, Eduardo "Lule" Menem e Ignacio Devitt. La agenda giró en torno a los proyectos que el Gobierno quiere empujar en el Congreso, entre ellos cambios en el régimen de lobby, la ley de ludopatía, modificaciones al etiquetado frontal y el nuevo esquema de promoción de inversiones, conocido como Súper RIGI.
En la Casa Rosada también miran con atención el escenario legislativo que se viene, porque saben que van a necesitar más diálogo con aliados y bloques que suelen acompañar, pero con condiciones. La idea es sostener el paquete de reformas que el oficialismo quiere enviar en el segundo semestre y, al mismo tiempo, recuperar iniciativa política después de varios sacudones internos. Entre ellos, pesan las denuncias de enriquecimiento ilícito contra el vocero y la pelea que enfrenta al menemismo con Las Fuerzas del Cielo.
La presencia de Bullrich fue uno de los datos más observados de la jornada. En las últimas semanas, la ex ministra de Seguridad tuvo diferencias con parte de la mesa chica libertaria y quedó metida en varias discusiones sobre la estrategia política y parlamentaria. El lunes, durante los actos por el 25 de Mayo, se la vio algo apartada del resto del Gabinete en la caminata hacia la Catedral, aunque después sí participó de la reunión de ministros. Desde Presidencia remarcan que seguirá en los encuentros centrales; desde su entorno, en tanto, aclaran que ella irá cada vez que la convoquen.
En el Gobierno admiten que esta convocatoria amplia apunta a mostrar cohesión después de la imagen que Milei buscó consolidar en el Tedeum del 25 de Mayo. Para el oficialismo, el mensaje de orden interno es clave en una etapa que se perfila más áspera, tanto en el Congreso como en la economía. Por eso cada gesto cuenta, y mucho: desde las conversaciones distendidas entre Santiago Caputo y Martín Menem en la caminata de regreso a la Rosada, hasta el saludo de Karina Milei a la gente que aplaudía desde la calle, cuando soltó un simple pero sentido: "Gracias gente. Gracias por aguantar".