Orrego encabezó la entrega de 105 viviendas en Ullum y celebró el sueño cumplido de las familias
El barrio Sierra de la Invernada ya es una realidad para 105 hogares de Ullum. La Provincia destacó que sigue apostando a la vivienda con fondos propios y obras que ordenan el crecimiento.
El gobernador Marcelo Orrego encabezó en Ullum la entrega de viviendas del barrio Sierra de la Invernada, una jornada cargada de emoción para 105 familias que por fin pudieron recibir las llaves de su casa. La movida marca un paso fuerte dentro de la política habitacional que la Provincia viene sosteniendo como bandera de gestión. En un contexto complicado para la obra pública, la decisión fue seguir adelante con recursos propios y no frenar barrios que estaban en marcha.
Del acto participaron el intendente de Ullum, David Domínguez, el ministro de Infraestructura, Agua y Energía, Fernando Perea, además de funcionarios provinciales y municipales. Orrego remarcó que la entrega no solo representa un techo nuevo, sino también trabajo y previsibilidad para las familias sanjuaninas. "Hoy entregamos 105 viviendas, cumpliendo el sueño de muchas familias y generando empleo digno. Todo esto se logra con recursos provinciales y esfuerzo conjunto; San Juan está fiscalmente fuerte y seguimos apostando a obras que mejoran la vida de la gente. Unidos, los sanjuaninos superamos cualquier desafío. Sigamos construyendo juntos", dijo el gobernador Marcelo Orrego.
La Provincia explicó que al comienzo de la gestión había más de 4.000 viviendas ya sorteadas, muchas de ellas atadas a financiamiento nacional. Cuando esos fondos se cortaron, la decisión fue sostener las obras con plata provincial para que las familias no quedaran colgadas. Así, Sierra de la Invernada se transformó en una respuesta concreta para hogares que venían bancándose alquileres, convivencia con familiares o situaciones de vulnerabilidad. En muchos casos, las adjudicaciones alcanzaron a matrimonios, parejas con hijos y también a mujeres jefas de hogar con niños a cargo.
El barrio cuenta con 105 viviendas, de las cuales 2 fueron adaptadas para personas con discapacidad motriz, un dato clave en materia de inclusión. Cada unidad tiene 2 dormitorios, baño, estar-comedor-cocina, espacio para lavarropas y pileta de lavado exterior, con una superficie aproximada de 61,51 m². Además, fueron construidas con sistema tradicional y estructura sismorresistente, muros de ladrillón cerámico, hormigón armado y techos termoaislantes. Las casas incluyen cocina eléctrica con horno, termotanque eléctrico, campana de ventilación, placares, mueble bajo mesada y carpinterías de aluminio con mosquiteros.
En lo urbano, el complejo suma red eléctrica, agua potable, desagües cloacales, alumbrado público, calles enripiadas, veredas, puentes peatonales, arbolado y espacios verdes. La idea es clara: no solo entregar viviendas, sino consolidar un nuevo sector con servicios esenciales y condiciones dignas para vivir. Para muchas familias de Ullum, el día terminó con una certeza que pesa fuerte: la de tener, al fin, un hogar propio y un futuro más firme.