Argentina dejó la OMS y el Gobierno lo vendió como un paso de independencia
Mario Lugones confirmó la salida oficial y aseguró que seguirá la cooperación con la OPS para vacunas y medicamentos, en medio de fuertes críticas por el ajuste sanitario.
El ministro de Salud, Mario Lugones, anunció este viernes que Argentina salió de manera oficial de la Organización Mundial de la Salud (OMS), una decisión que marca un giro fuerte en la política sanitaria del país. En un mensaje publicado en su cuenta de X, el funcionario habló de una supuesta recuperación de la "soberanía sanitaria". La movida llega en una semana caliente, atravesada por la Marcha Federal por la salud, donde más de 60.000 personas salieron a la calle contra los recortes del Gobierno.
Lugones defendió la resolución y aseguró que se trata de una medida que venía siendo trabajada desde hace más de un año. En su explicación, apuntó contra las cuarentenas aplicadas durante la pandemia y sostuvo que la cooperación internacional no puede condicionar las decisiones de cada Estado. También justificó la ruptura con un discurso de autonomía, mientras la gestión nacional sigue bajo la lupa por la caída de entre 34% y 40% en los salarios docentes universitarios y por la suspensión de la entrega de medicamentos oncológicos.
El ministro remarcó, además, que el país no cortará los vínculos con todos los organismos de salud. Según dijo, seguirá la articulación con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) para comprar vacunas y medicamentos a través de los fondos Rotatorio y Estratégico. En ese punto fue enfático: "GRACIAS A LA RELACIÓN CON LA OPS, LOS ARGENTINOS VAN A CONTAR CON LAS VACUNAS Y MEDICAMENTOS". También sostuvo que Argentina seguirá cooperando en temas técnicos, como ya ocurrió frente al brote de hantavirus.
Desde Relaciones Exteriores, Pablo Quirno también respaldó la decisión y afirmó que representa la culminación de un proceso iniciado el año pasado por voluntad del presidente Javier Milei. En paralelo, la salida de EE.UU. de la OMS, concretada el 22 de enero, sacudió las finanzas del organismo. Tedros Adhanom Ghebreyesus pidió que Washington vuelva, mientras especialistas como Lawrence Gostin advirtieron sobre el impacto legal y político de esa decisión. La crisis presupuestaria ya obligará a la entidad a achicar equipos, recortar proyectos y reducir personal en los próximos meses.
En el cierre, Lugones insistió en que la prioridad será cuidar los recursos propios, reforzar la vigilancia epidemiológica y ordenar las decisiones sanitarias desde el país. "Los argentinos primero", resumió el ministro, en una definición que deja claro el rumbo que quiere marcar la Casa Rosada en materia de salud pública.