Bullrich se adelantó con su declaración y dejó expuesto el silencio de Adorni
La senadora libertaria presentó su patrimonio 41 días antes del vencimiento y volvió a marcar distancia en medio de las denuncias que rodean al jefe de Gabinete.
Patricia Bullrich movió la pieza antes que nadie y presentó su declaración jurada con bastante margen: lo hizo el martes 19 de mayo, cuando todavía faltaban 41 días para el vencimiento fijado el 30 de junio. La jugada no pasó inadvertida en la interna libertaria, donde cada gesto se mira con lupa. En medio del ruido político, la senadora eligió mostrar papeles y marcar diferencia.
El contexto le dio más peso al trámite. Mientras Manuel Adorni sigue bajo la lupa por una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito, su declaración patrimonial aún no fue actualizada ante la Oficina Anticorrupción. Bullrich, en cambio, ingresó el formulario 1245 por el sistema de ARCA y el documento llegó a la Dirección General de Auditoría y Control de Gestión del Senado el 20 de mayo, según consta en el expediente administrativo.
Con ese movimiento, la senadora se convirtió en la primera figura libertaria de peso en cumplir con la actualización patrimonial del período 2025. El dato no es menor, porque dejó en evidencia una diferencia notoria con la postura que venía sosteniendo el oficialismo frente al caso Adorni. En la Casa Rosada, el tema ya empezó a generar incomodidad y más de un gesto torcido.
Hace quince días, Bullrich ya había salido a hablar del asunto y no se guardó nada. En una entrevista con A24, le pidió al jefe de Gabinete que presentara "de inmediato" su declaración jurada. "Desde mi punto de vista, la presentación tiene que ser de inmediato", dijo entonces. Y remató con otra frase que sonó como un tiro por elevación: "Ya está abierta la posibilidad de presentarla. ¿Para qué vas a esperar si la podés presentar ahora? Es bastante fácil hacerla si tenés la del año anterior".
Después de presentar sus papeles, la senadora volvió a plantarse. Durante una recorrida por Villa Lugano, insistió con su postura sin dar marcha atrás. "Fui taxativa, clarita", expresó antes de ir a Casa Rosada para participar de la reunión de Gabinete. Y agregó: "No quiero volver a un tema que ya lo dije, lo defendí, fui taxativa, clarita. Y ya está, no quiero repetirlo. Todos saben lo que dije y lo que pienso". El mensaje quedó clarísimo, sin vueltas ni maquillaje político.
La tensión interna también rozó a Karina Milei, secretaria general de la Presidencia. Consultada por los periodistas sobre si la funcionaria estaba molesta por sus dichos, Bullrich esquivó la respuesta: "No tengo ni idea". Luego deslizó que probablemente hablarían en la reunión de Gabinete. En la actividad de Villa Lugano, además, estuvo acompañada por la legisladora porteña Pilar Ramírez, una dirigente cercana a Karina en la Ciudad de Buenos Aires, un detalle que sumó más lectura política al cuadro general.
Así, el caso Adorni se convirtió en un foco sensible dentro del Gobierno. La presentación anticipada de Bullrich no solo cumplió con el trámite, sino que también dejó al descubierto las diferencias internas sobre transparencia patrimonial y sobre cómo responder ante las denuncias que salpican a funcionarios de primera línea.