Tensión en Zonda: un puma apareció escondido en un predio y activó un operativo de urgencia
La mañana arrancó tranquila en un instituto de Rivadavia, pero un hallazgo inesperado obligó a intervenir a la policía y a especialistas de Fauna para resguardar a todos y al animal.
Lo que pintaba como una jornada más de rutina en la Quebrada de Zonda terminó con un susto grande en el Instituto Geofísico-Sismológico Ing. Volponi, dependiente de la Universidad Nacional de San Juan. En las primeras horas del miércoles, una trabajadora salió al sector externo para una tarea habitual y se topó con algo que no esperaba: un puma quieto, agazapado cerca del parrillero. La escena fue de película y obligó a actuar con mucha cautela.
La mujer no perdió la calma, retrocedió despacio y volvió al edificio para avisar al resto del personal. A partir de ahí se activó el protocolo y llegaron efectivos policiales junto con personal especializado de Fauna de la Secretaría de Ambiente. El objetivo era claro: cuidar a las personas y, al mismo tiempo, evitar que el felino resultara lastimado durante el procedimiento. Por precaución, los trabajadores permanecieron adentro mientras se evaluaba cómo intervenir sin provocar una reacción peligrosa.
Las primeras observaciones apuntaban a que se trataba de un ejemplar joven, con signos de estrés y bajo peso. Por eso, los especialistas analizaban sedarlo para trasladarlo con seguridad, hacerle los controles correspondientes y después liberarlo en un lugar más apropiado para su hábitat. El episodio sorprendió a quienes trabajan hace años en la zona, aunque reconocen que el entorno natural favorece este tipo de apariciones. Además, el caso se suma a otros reportes recientes por avistamientos de pumas en sectores cercanos de la quebrada, lo que deja abierta una duda que ya circula entre vecinos y trabajadores: si es el mismo animal o si hay más ejemplares moviéndose cerca de áreas transitadas por personas.