Más de 250 chicos vivieron una jornada especial en el Museo Histórico Policial
En el Día Internacional de los Museos, estudiantes de San Juan participaron de una propuesta cultural y educativa que mezcló historia, música y tradición bien cuyana.
En el marco del Día Internacional de los Museos, el Museo Histórico Policial "Emeterio Gabriel Guzzo" organizó una jornada pensada para acercar historia, identidad y cultura a las aulas. La propuesta reunió a más de 250 alumnos de distintos puntos de San Juan, en una actividad que buscó estrechar la relación entre la Policía, la comunidad educativa y las nuevas generaciones. El encuentro se vivió en el Teatro Municipal y tuvo un clima bien participativo, de esos que dejan huella.
Fueron parte de la movida estudiantes y docentes del Colegio CESAP, la Escuela Dra. Carmen Peñaloza de Varese, la Escuela Mariano Necochea, la Escuela Policía de San Juan, la Escuela Ernesto Bavio y la Escuela Bernardino Rivadavia. La idea fue que los chicos pudieran conocer de cerca parte de la historia policial y cultural de la provincia, con una mirada amable, dinámica y educativa. Lejos de una visita formal y fría, la jornada apuntó a generar curiosidad y participación.
Uno de los momentos más festejados fue el concierto didáctico de la División Banda de Música de la Policía de San Juan, que interpretó piezas patrióticas y folclóricas cuyanas. A eso se sumó la presentación del Ballet Municipal "Sembrando Ilusiones", que le puso color y movimiento a la tarde. También se proyectó un video institucional con imágenes del museo y una reseña de las distintas divisiones policiales, completando una propuesta bien completa y pensada para aprender sin perder el entusiasmo.
Desde la organización remarcaron que el objetivo fue abrir un espacio de cercanía con la comunidad educativa y reforzar valores como la memoria, la identidad y el patrimonio cultural sanjuanino. En ese camino, este tipo de actividades aparecen como una forma concreta de promover la integración y el vínculo entre instituciones y sociedad. En criollo, una jornada que no solo mostró historia: también sembró pertenencia.