El oficialismo se adelantó y busca vaciar la sesión opositora del miércoles
La Cámara baja fijó una convocatoria propia una hora antes de la prevista por la oposición. En el medio quedan la zona fría, la ley Hojarasca y el caso Adorni, que sigue haciendo ruido fuerte en el Parlamento.
La Cámara de Diputados dejó todo listo para una sesión especial el miércoles 20 de mayo, con un temario que mete en la misma bolsa la reducción del régimen de subsidios al gas por zona fría, la llamada ley Hojarasca y varios tratados internacionales. La movida fue impulsada por Gabriel Bornoroni, jefe de bloque de La Libertad Avanza, y quedó fijada para las 10, justo una hora antes de la cita que había pedido la oposición. En el Congreso ya se comenta que la jugada no fue casualidad: si el oficialismo consigue quórum con sus aliados, la otra sesión quedaría prácticamente sin chances de arrancar.
Del otro lado, la convocatoria opositora venía con el foco puesto en Manuel Adorni, con pedidos de informes, una interpelación verbal y hasta una moción de censura contra el jefe de Gabinete, que está bajo la lupa judicial por presunto enriquecimiento ilícito. Ese encuentro había sido empujado por Esteban Paulón y acompañado por legisladores de Provincias Unidas, además de firmas de Coalición Cívica, Encuentro Federal y el Frente de Izquierda. Sin embargo, Unión por la Patria decidió no subirse a esa estrategia y no estampó ninguna firma, convencido de que los números para el quórum no cerraban ni por asomo.
La pulseada se terminó reacomodando y la oposición aceptó suspender aquella citación para reprogramarla también para el 20 de mayo, aunque ahora con un temario más amplio. Allí aparecen el proyecto de ampliación de licencias parentales y el restablecimiento de la gratuidad de medicamentos esenciales para jubilados del PAMI. Aun así, todo quedó atado a lo que pase primero con la sesión del oficialismo, que hasta ahora viene mostrando cintura para juntar los 129 diputados necesarios. En los pasillos del Congreso leen la maniobra como una picardía política para sacar del centro de la escena el caso Adorni, un escándalo que sigue pegando fuerte y le complica al Gobierno recuperar el control de la agenda.