La mujer sanjuanina que convirtió la solidaridad en una causa de vida
Se recibió de abogada ya de grande, pero venía ayudando mucho antes. Hoy está al frente de VOCES, una asociación que acompaña a familias atravesadas por la violencia y defiende derechos de niños con discapacidad.
Patricia Rossomando es de esas personas que no pasan desapercibidas por lo que hacen. En San Juan, su nombre empezó a circular mucho antes de que llegara el título de abogada, porque ya estaba metida en causas difíciles, acompañando a familias golpeadas por la vida y dando una mano donde hacía falta. Su historia tiene algo de lucha silenciosa, de esas que no buscan aplausos pero dejan huella.
Antes de estudiar Derecho, "Pato" ya se había ganado el respeto de muchos por estar cerca de quienes más lo necesitaban. Desde la comunidad Sawa en 25 de Mayo hasta casos como el de Nacho y León Gordillo, un niño que enfrenta epilepsia refractaria, pie bot y otras complicaciones, su presencia fue constante. Ella misma lo resumió alguna vez con una frase que dice mucho: "Una vez más demostrando cómo cuando solo se unen corazones no se necesita nada más para hacer lo que hay que hacer, que es ayudarnos entre nosotros".
Con el tiempo, entendió que ayudar desde la buena voluntad no siempre alcanza cuando aparecen la burocracia, el abandono y la injusticia. Entonces tomó una decisión enorme: estudiar Derecho ya de grande, con esfuerzo y sin bajar los brazos. "Pensé miles de fórmulas. Si era la política, si era dejar todo y volverme indiferente para que no me afecte. Pero solo de pensarlo me sentí miserable", confesó con emoción. De esa convicción nació la Asociación Civil VOCES, sigla de Voluntad Organizada Contra la Exclusión Social.
Hoy, VOCES trabaja sobre dos frentes centrales: el abordaje integral de la violencia familiar y la defensa de los derechos de niños con discapacidad. Además, impulsa el programa U.P.A., un dispositivo pensado para ayudar a chicos con parálisis a simular el caminar. Lo que empezó como una idea casi soñada terminó convirtiéndose en una respuesta concreta para muchas familias. Y aunque ahora hay equipo, estructura y respaldo legal, el motor sigue siendo el mismo: el amor por el otro.
En las últimas horas, Patricia volvió a abrir su corazón en una entrevista en "La tarde es nuestra", el programa de Marisa López en La Mil20. Su testimonio emocionó porque dejó en claro que detrás de cada causa hay una mujer que eligió no mirar para otro lado. En tiempos donde muchas veces gana el individualismo, ella sigue apostando por el compromiso, la empatía y la red solidaria. Quienes quieran colaborar o conocer más sobre su trabajo pueden seguir a Asoc. VOCES y #PatoRossomando en redes sociales.