YPF retoca los surtidores con una suba mínima y estira la contención por 45 días
La petrolera aplicó un ajuste chico en los precios y decidió seguir amortiguando el impacto del crudo internacional. Pero el gasoil premium sigue atrasado y eso mete presión sobre el agro y las refinadoras que no están integradas.
YPF arrancó este jueves con una suba del 1% en los combustibles, una actualización chica pero que igual se siente en el bolsillo. La medida llegó después de revisar cómo venía el mercado, la oferta y la demanda, según explicó Horacio Marín, presidente y CEO de la compañía. Al mismo tiempo, la petrolera decidió extender por 45 días más el sistema de buffer para que la volatilidad externa no pegue de lleno en los surtidores.
El punto más delicado sigue siendo el gasoil premium, que todavía no logra abastecimiento pleno en la Argentina y arrastra un atraso de unos 27 centavos de dólar por litro frente a la paridad de importación. Traducido a pesos, eso ronda los 350 pesos por litro al tipo de cambio oficial, una diferencia que complica de manera especial a las refinadoras no integradas, como Raízen y Trafigura. En cambio, las integradas como YPF y Axion tienen más margen para acomodar la cuenta con un crudo calculado cerca de los 90 dólares.
El escenario internacional tampoco ayuda. La tensión en Oriente Medio sigue empujando hacia arriba al petróleo Brent y mete ruido en todo el tablero energético. Aun así, en la empresa remarcan que los valores locales siguen en sintonía con la región y que, por ejemplo, quedaron por detrás de subas mucho más fuertes como las de Perú y Chile, donde la nafta trepó 39% y 24%, respectivamente.
Desde YPF explican que la decisión de sostener el buffer de precios busca evitar sobresaltos bruscos para los consumidores. La idea es que las variaciones del mercado internacional no se trasladen de inmediato al mostrador y que, mientras tanto, la empresa pueda recuperar después el ingreso diferido. Marín también dejó en claro que la firma seguirá con su sistema de micropricing, una herramienta que ajusta valores según horarios, corredores y zonas geográficas para afinar rentabilidad y demanda en todo el país.
Con la nueva actualización, en la Ciudad de Buenos Aires la nafta Súper quedó en $2.037, la Infinia en $2.242, el Diesel 500 en $2.106 y la Infinia Diesel en $2.316 por litro. En paralelo, la conducción de la petrolera viene monitoreando día a día la reacción de la demanda, sobre todo porque una caída fuerte en el consumo de gasoil complicaría todavía más la ecuación. YPF busca sostener el volumen de ventas internas sin desatar otro sacudón en un mercado que, por ahora, sigue caminando sobre una cuerda floja.