Caputo fue llamado por Estados Unidos y crece la tensión por el futuro de Milei
El asesor presidencial viajó de urgencia a Washington para dar explicaciones sobre la situación política argentina. En el radar de la Casa Blanca también aparece el impacto de la interna oficialista y el caso Adorni.
El gobierno de Estados Unidos convocó a Santiago Caputo para seguir de cerca la marcha de la gestión de Javier Milei, en un momento en el que en Washington miran con atención las chances de reelección del presidente en 2027. La visita se armó a las apuradas y obligó al asesor a frenar su participación en la mesa política del martes pasado, lo que alimentó varias especulaciones en el oficialismo.
Según fuentes al tanto del viaje, Caputo mantuvo reuniones en el Departamento de Estado, la Casa Blanca y el Capitolio, donde habló con congresistas sobre el panorama argentino. En el entorno de Milei tomaron el gesto como una señal clarísima: para la administración de Donald Trump, Caputo es el interlocutor más cercano dentro del Gobierno. Ese vínculo, además, explicaría por qué Karina Milei no logra desplazarlo del todo, pese a los intentos internos.
Del otro lado, los funcionarios estadounidenses quisieron conocer de primera mano cómo viene la situación política, económica y financiera del país. Pero el foco estuvo puesto, sobre todo, en lo que puede pasar de acá a 2027 y en si Milei tiene margen real para buscar un segundo mandato. También les preocupa la interna libertaria y el impacto del caso de corrupción que salpica a Manuel Adorni, no por el funcionario en sí, sino por el golpe que eso podría pegarle a la imagen presidencial.
En esa charla, Caputo también fue consultado por los acuerdos en el Congreso y por el vínculo con la oposición y los gobernadores, una tarea que en un principio llevaba él pero de la que fue quedando apartado por Karina Milei. El viaje dejó una señal fuerte hacia adentro del Gobierno: Caputo sigue siendo el hombre de Milei con llegada real al corazón de Washington, por encima incluso del canciller Pablo Quirno.