Un testimonio sacudió la causa y dejó más comprometida a la anestesióloga Delfina Lanusse
Una médica del Hospital Italiano aportó una versión explosiva sobre el presunto uso de anestésicos y equipos del centro de salud en encuentros íntimos. La defensa niega todo y ahora la causa sigue en manos de la Justicia.
La investigación que tiene en la mira a la anestesióloga Delfina "Fini" Lanusse y a su examante Hernán Boveri sumó una declaración que agitó fuerte el expediente. Una médica del Hospital Italiano aseguró que ambos habrían usado durante años drogas anestésicas y equipamiento de monitoreo cerebral en encuentros privados bajo sedación. El caso, que ya venía cargado por el presunto robo de propofol y otros insumos, tomó todavía más temperatura con este nuevo testimonio.
Según lo incorporado a la causa, no solo habrían retirado propofol, sino también dispositivos conocidos como BIS, usados en quirófano para medir la profundidad de la anestesia a través de ondas cerebrales. La declaración sostiene que el objetivo era vivir un "viaje controlado" mientras consumían las sustancias en la casa de la profesional. El relato también menciona episodios de alto riesgo, al señalar que amigas y compañeras de Lanusse la habrían visto sedada en su domicilio en situaciones que pusieron en juego su vida.
Además del propofol, el testimonio habla de ketamina y otras drogas. Del otro lado, la defensa de ambos rechazó de plano las acusaciones y afirmó que se trata de "testigos de oídas". También remarcaron que el Hospital Italiano nunca informó oficialmente faltantes de medicamentos ni de equipamiento médico. Pese a eso, el juez Javier Sánchez Sarmiento avanzó con el procesamiento por administración fraudulenta, al entender que había fallas en los controles internos que permitían sacar restos de anestesia sin dejar rastros claros. La situación de Lanusse y Boveri volverá a revisarse el próximo mes en una audiencia ante la Cámara Criminal y Correccional, donde se definirá si el procesamiento queda firme.