El Hot Sale entra en su tramo decisivo con ventas más medidas y bolsillos apretados
La tercera jornada del evento llega con un panorama más frío que otros años, en medio de la caída del poder de compra y expectativas mucho más cautas del sector.
El Hot Sale sigue su marcha y ya transita su tercera jornada con un objetivo bien claro: sostener las ventas en un escenario económico que viene golpeando fuerte a los hogares. La pérdida de poder adquisitivo, el aumento del desempleo y el peso cada vez más pesado de tarifas y transporte dejaron a muchas familias con menos margen para gastar. En este contexto, el comercio electrónico intenta resistir como puede y evitar que la demanda se enfríe todavía más.
Esta vez, las expectativas no pasan por romper récords ni por dejar atrás con amplitud los números del año pasado. Desde la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) apuntan a que las marcas puedan alcanzar durante el evento un volumen de ventas similar al de todo abril. Para el sector, eso sería una señal positiva frente al mes pasado, aunque también marcaría una baja si se lo compara con los niveles de 2025. "El contexto cambia en cada edición y también lo hacen las dinámicas de consumo", explicó Gustavo Sambucetti, director institucional de la entidad.
Los analistas vienen siguiendo de cerca el comportamiento de los bolsillos, porque ahí está buena parte de la clave. El deterioro del poder de compra aparece como uno de los factores que más puede enfriar las compras durante estos días de promociones. Y los últimos datos privados muestran un panorama mezclado: un relevamiento de la Universidad de Palermo registró en marzo una mejora mensual del 0,7%, pero en la comparación interanual cayó 2,6%. Además, en el primer trimestre acumuló una baja del 2,2% frente al mismo período de 2025. Por su parte, el índice de consumo de la Cámara Argentina de Comercio marcó una caída mensual del 0,5% en marzo y una retracción interanual del 1,3%.
Con ese telón de fondo, el Hot Sale vuelve a funcionar como una especie de termómetro del consumo en la Argentina. No solo mide cuántas compras se concretan, sino también hasta dónde llega la capacidad de recuperación del comercio online en un momento donde cada gasto se piensa dos veces. En otras palabras, el evento entra en su tramo más sensible con un país que mira los precios, compara ofertas y cuida cada peso como oro.