La Casa Rosada bajó el tono de la marcha y la atribuyó a la oposición
Mientras la movilización copó la Plaza de Mayo, el oficialismo sostuvo que participaron 135 mil personas y la definió como una jugada política. Javier Milei siguió todo desde Olivos y no salió a hablar en público.
El Gobierno intentó quitarle peso a la marcha universitaria de este martes y la encuadró como una "marcha política" empujada por el aparato opositor. Mientras en la Plaza de Mayo miles de personas reclamaban por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, en Casa Rosada insistieron en que la protesta tenía otro objetivo. Javier Milei siguió la jornada desde la Quinta de Olivos y compartió mensajes en redes contra la movilización, aunque no hizo una declaración directa.
Después de la marcha, el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, apuntó contra "sectores políticos que quieren instrumentar esto para sus propios fines". En diálogo con Radio Mitre, aseguró: "Los vimos rondando ahí en la plaza: dirigentes políticos, candidatos a presidente, intendentes, dirigentes sindicales… cada uno va a ver qué puede sacar de una causa noble". Con ese mensaje, el oficialismo buscó correr el eje del reclamo estudiantil y docente hacia la disputa política.
En la misma línea, la Casa Rosada sostuvo que la convocatoria reunió a 135 mil personas, una cifra muy por debajo de las más de 1.500.000 que calculó el presidente del Consejo Interuniversitario Nacional, Franco Bartolacci. Además, el Gobierno puso la lupa sobre la presencia o el apoyo de referentes como Axel Kicillof, la CGT y Sergio Massa. También intentó llevar la discusión al uso de los fondos y a la eficiencia del gasto en las universidades, en medio de una pulseada que sigue bien abierta.