La Casa Rosada achica $320.000 millones y complica la rosca con los gobernadores
El recorte golpea de lleno a los ATN y deja a Diego Santilli con menos margen para negociar. En las provincias ya miran con preocupación un escenario cada vez más ajustado.
La Casa Rosada metió una poda pesada sobre las provincias y encendió otra vez la tensión con los gobernadores. El Gobierno recortó $320.000 millones, una cifra que representa el 70% de lo que quedaba disponible para los Aportes del Tesoro Nacional (ATN). En medio de un año clave, Diego Santilli queda con menos aire para sentarse a negociar respaldos políticos.
La medida salió en una decisión administrativa firmada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Economía, Luis Caputo, y fue publicada el lunes en el Boletín Oficial. El ajuste alcanzó a 211 programas, entre ellos el de Relación con las Provincias y Desarrollo Regional, donde más del 90% del dinero corresponde a los ATN. Ese fondo cubre gastos menores en salud y caminos, pero su peso real está en la caja que sirve para atender urgencias.
El dato no es menor: los ATN no se giran de manera automática como la coparticipación, sino que dependen de una decisión discrecional. Se financian con el 1% de la recaudación de los impuestos coparticipables, o sea, con plata que aportan las propias provincias y la Nación para responder ante emergencias. El problema es que ese fondo nunca se ejecuta completo y, según los números que se manejan, hoy quedaría apenas un remanente chico para seguir operando.
El director de Politikon Chaco, Alejandro Pegoraro, explicó a Ámbito que el programa general de Relaciones con las Provincias y Desarrollo Regional tenía un presupuesto vigente de $578.200 millones antes del recorte. Dentro de ese total, los ATN sumaban $569.400 millones, por lo que el ajuste prácticamente pega de lleno sobre ese ítem. Pegoraro hizo la cuenta: si de los $569.000 millones asignados ya se gastaron $121.000 millones entre enero y abril, quedaban $448.000 millones; con la poda de $320.000 millones, el margen baja a apenas $128.000 millones.
Si el Gobierno sostiene el ritmo de envíos del primer cuatrimestre, el especialista advirtió que habría fondos para unos cuatro meses más. En paralelo, la presión fiscal no afloja en las provincias, que vienen con ingresos propios flojos y una coparticipación golpeada por la menor recaudación nacional. En enero hubo una suba real interanual del 7,5%, pero en febrero cayó 0,5% y en marzo se hundió 4%, según el relevamiento de la consultora.
El cuadro general tampoco da respiro. En el primer trimestre de 2026, la recaudación provincial en moneda constante quedó 1% arriba de 2025, pero por debajo de 2024 en -2% y de 2023 en -7,9%. A eso se suma que las transferencias automáticas a provincias y CABA totalizaron $21,9 billones en el primer cuatrimestre, con una caída del 5,7% frente al mismo período de 2025. El tironeo, así, está servido y promete más ruido en la relación entre Nación y provincias.