Tras casi tres décadas, el Gobierno aflojó y el tratado vuelve a moverse en Diputados
La Libertad Avanza terminó aceptando un pedido de los laboratorios para destrabar el Tratado de Cooperación de Patentes. Si avanza el dictamen este martes, el texto tendrá que regresar al Senado para su sanción final.
La industria farmacéutica consiguió meter presión y se anotó un paso importante en el Congreso. La Libertad Avanza terminó cediendo en un punto sensible del Tratado de Cooperación de Patentes (TCP), que este martes podría quedar encaminado en Diputados. Si el texto sale con cambios, no habrá cierre definitivo todavía: deberá volver al Senado para su ratificación. En el oficialismo, igual, festejan haber destrabado un expediente que llevaba 28 años empantanado.
La reunión está prevista para este martes a las 15, con el plenario de las comisiones de Relaciones Exteriores y Culto, Legislación General e Industria. La idea del Gobierno de Javier Milei es dejar listo el dictamen antes de fin de mes, en línea con el acuerdo comercial que busca cerrar con los Estados Unidos. El TCP había sido aprobado por el Senado en 1998, pero quedó frenado durante años en la Cámara baja por las objeciones y presiones de los laboratorios locales, que veían amenazado su negocio y el control sobre las patentes.
Con este tratado, una solicitud internacional de patente presentada con éxito tiene el mismo efecto jurídico que tramitarla por separado en cada uno de los 158 Estados contratantes. El reclamo de las farmacéuticas se concentró en el Capítulo II, donde pidieron una reserva para que el INPI no pueda usar opiniones preliminares de otras oficinas de patentes. Desde el Ministerio de Desregulación, que encabeza Federico Sturzenegger, admitieron que la discusión con los laboratorios fue constante y que el pedido tiene un peso más simbólico que otra cosa. Aun así, el oficialismo terminó aflojando. Ahora, si Diputados aprueba el texto con esa modificación, el trámite deberá volver al Senado después de 28 años, porque la Cámara alta tendrá que avalar los cambios antes de que el tratado quede sellado de una vez.