Kicillof bajó el tono y habló de acuerdos con Llaryora
En su paso por Córdoba, el gobernador bonaerense evitó la pelea con su par y marcó que hay diálogo, aunque no se habló de alianzas electorales. La visita dejó gestos, reuniones y una señal clara de cara al 2027.
Axel Kicillof tuvo una jornada movida en Córdoba y se volvió a Buenos Aires con una agenda cargada de reuniones, fotos y mensajes políticos. El gobernador bonaerense pasó por La Falda, Cosquín y la Universidad Tecnológica Nacional, donde presentó su libro y buscó mostrarse activo en distintos frentes. Lo acompañaron Carlos Bianco y Andrés Larroque, mientras el escenario provincial estaba marcado por la ausencia de Martín Llaryora.
El mandatario cordobés eligió irse a San Juan para participar de una cumbre minera, donde también estuvo Karina Milei, y eso dejó sin encuentro presencial a ambos gobernadores. Pese a ese desaire, Kicillof bajó un cambio y evitó entrar en la polémica. "Hablo con Llaryora", afirmó, y recordó además el respaldo que envió desde su provincia durante los incendios de 2024, con brigada aérea, equipamiento y personal. "Vinimos con nuestra brigada área. Entre las provincias tiene que haber colaboración, más porque el Gobierno nacional no existe", lanzó, en un mensaje que sonó fuerte en medio de la interna política.
Más tarde, el bonaerense volvió sobre la relación con el cordobés y dejó una frase que apunta al futuro: "Hablamos con Llaryora y tenemos que encontrar coincidencias. No hablamos de un acuerdo electoral o frente, pero tenemos diálogo". También esquivó definiciones sobre Natalia de la Sota, a quien algunos mencionan como posible compañera de fórmula en 2027. Consultado por el peronismo cordobés, insistió en que frente a las políticas de Milei hace falta defender el desarrollo nacional, el trabajo y la educación, y remarcó que "Toda la Argentina tiene una matriz productiva que está en riesgo".