Caputo lanzó un régimen más duro y promete un aluvión de inversiones
El ministro de Economía presentó un esquema con menos impuestos y más ventajas para proyectos estratégicos. La mira está puesta en sectores ligados a la energía, la minería y la industria exportadora.
El ministro de Economía, Luis Caputo, dio a conocer este viernes los detalles del llamado "Super RIGI", el nuevo régimen de incentivo a la inversión que había sido anunciado por el presidente Javier Milei el jueves. La iniciativa, que el Poder Ejecutivo enviará al Congreso en los próximos días, apunta a sectores estratégicos que hoy no tienen desarrollo en la Argentina y que están vinculados con la transición energética. Según explicó, el objetivo es abrir la puerta a proyectos de gran escala y mover el amperímetro de la economía.
Caputo aseguró que en las próximas semanas podrían aparecer pedidos de inversión que se acerquen a los u$s140.000 millones. Y remarcó que esos desembolsos traerían una montaña de empleo y más dólares para la economía. En su exposición, planteó que el esquema apunta a un tipo de cambio libre, donde la gente pueda comprar dólares, las empresas repatriar dividendos y las firmas que lo necesiten importar bienes de capital para producir con más eficiencia. Dicho en criollo: más oxígeno para mover la rueda.
El ministro también metió el tema en el contexto internacional y sostuvo que la Argentina aparece hoy mejor parada frente al golpe externo global. Dijo que en las reuniones del G20 el país era visto como un ejemplo a seguir y recordó que la titular del FMI, Kristalina Georgieva, planteó que los países más vulnerables son los importadores de petróleo con déficit energético. En ese marco, remarcó que "el único país del G20 en esa condición es Argentina", por lo que buscó instalar la idea de una oportunidad concreta en medio de la tormenta.
Al explicar las diferencias con el RIGI original, Caputo señaló que el nuevo esquema está pensado para actividades de márgenes más ajustados y que compiten con países que llevan décadas de ventaja en instituciones e impuestos. La principal novedad pasa por la carga tributaria: mientras el régimen vigente fija una alícuota del 25% en Ganancias, el Super RIGI la bajaría al 15%. Además, se propone una amortización acelerada de la inversión, con un 60% en el primer año, un 20% en el segundo y el 20% restante en el tercero, algo que el ministro definió como mucho más veloz.
El paquete también incluye exenciones arancelarias más amplias para importar insumos ligados a la producción, no solo bienes de capital, y suma arancel cero para las exportaciones. Para las provincias que adhieran, el proyecto fija que Ingresos Brutos no podrá superar el 0,5% y que las tasas municipales no podrán aplicarse sobre las actividades alcanzadas. Caputo aclaró, de todos modos, que el monto mínimo de inversión todavía no está cerrado. Entre los rubros que mencionó aparecen el refinamiento y laminado de cobre, una industria que, según dijo, está en pleno boom por la electrificación y la inteligencia artificial, y la fabricación de autos eléctricos a partir del litio local. Incluso sostuvo que este nuevo esquema podría inclinar la balanza para inversiones de u$s20.000 o u$s30.000 millones. Y cerró con una idea que busca convencer a propios y ajenos: que bajar impuestos puede terminar generando más recaudación, porque hoy esas industrias directamente no existen en el país.