Washington abrió la carpeta de los OVNIS y soltó más de 160 archivos
Por orden de Donald Trump, Estados Unidos empezó a desclasificar material oficial sobre fenómenos anómalos y avistamientos, con fotos, videos y reportes de distintos organismos.
El gobierno de Estados Unidos arrancó con la desclasificación de documentación reservada sobre fenómenos aéreos no identificados y posibles rastros de vida extraterrestre. La movida fue impulsada por Donald Trump y este viernes ya salieron a la luz más de 150 archivos oficiales a través del sitio del Departamento de Guerra. Entre los papeles publicados aparecen materiales del Departamento de Estado, el FBI, la NASA y otras agencias federales.
La carpeta incluye fotografías, registros audiovisuales y reportes sobre encuentros con los llamados Fenómenos Anómalos No Identificados, la denominación que hoy reemplaza al clásico término OVNIS. Según se detalló, los documentos reúnen episodios ocurridos en distintos puntos del planeta e incluso durante misiones espaciales. Hasta ahora, fueron desclasificados 162 documentos, muchos de ellos con imágenes borrosas, luces extrañas o figuras difíciles de explicar en el cielo.
La decisión había sido adelantada meses atrás por Trump, que en febrero aseguró que iba a ordenar a varias agencias federales avanzar con la publicación de información sobre vida extraterrestre, UAP y OVNIS. En ese momento, el mandatario sostuvo que se trataba de temas "extremadamente interesantes e importantes". Ahora, desde el Departamento de Guerra, el secretario Pete Hegseth afirmó que el objetivo es dar una transparencia "sin precedentes" sobre lo que sabe el gobierno estadounidense.
En la misma línea, Tulsi Gabbard explicó que la Oficina de Inteligencia Nacional trabaja junto al Departamento de Guerra en una revisión que seguirá en las próximas etapas. También el director del FBI, Kash Patel, remarcó que por primera vez los ciudadanos tienen acceso abierto a este tipo de archivos oficiales. Por su parte, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, aseguró que la agencia seguirá investigando estos fenómenos con herramientas científicas avanzadas y que la información obtenida debe compartirse públicamente.
La publicación llega en un momento político bien movido para Estados Unidos, con tensiones internacionales, conflictos diplomáticos y una interna pesada durante el segundo mandato de Trump. En ese clima, la apertura de estos documentos no hace más que alimentar la curiosidad y dejar abierta una pregunta que siempre vuelve: ¿qué más sabe Washington sobre lo que aparece en el cielo?