La atacó con ácido, casi pierde la vista y años más tarde terminó casándose con él
El caso, ocurrido en Turquía, volvió a encender la polémica por la violencia de género y las relaciones abusivas. La joven había sufrido secuelas gravísimas, pero luego perdonó a su agresor y retiró la denuncia.
Una historia durísima volvió a sacudir a Turquía y generó un cimbronazo en redes y medios de todo el mundo. Berfin Özek, que con apenas 18 años fue atacada con ácido por su novio, tomó una decisión que dejó a más de uno sin palabras: años después lo perdonó y terminó casándose con él. El caso reabrió de lleno el debate sobre la violencia de género, la manipulación y la dependencia emocional en vínculos abusivos.
Todo ocurrió en 2019, cuando la joven le dijo a su pareja, Casim Ozan Çelik, que quería cortar la relación. La discusión subió de tono y terminó de la peor manera: el hombre le arrojó ácido sulfúrico en la cara. Las consecuencias fueron tremendas. Berfin sufrió quemaduras de tercer grado en el rostro y parte del pecho, perdió por completo la visión de un ojo y quedó con secuelas físicas y emocionales muy severas.
Las imágenes del ataque causaron una ola de indignación en el país y el caso tomó enorme repercusión pública. El agresor fue detenido y condenado a 13 años de prisión, aunque desde la cárcel empezó a mandarle cartas con pedidos de perdón, promesas y declaraciones de amor. En 2021 llegó el giro que nadie esperaba: Berfin retiró los cargos y aseguró públicamente que todavía amaba a su agresor.
La decisión provocó un fuerte rechazo social y también un quiebre con su familia. Sus abogados dejaron la defensa al enterarse de la postura de la joven, y sus padres contaron que perdieron el contacto con ella después de que retomara la relación. Con el perdón de la víctima, el hombre quedó en libertad condicional y más tarde le propuso matrimonio. Finalmente, la pareja se casó este año, en una noticia que volvió a encender la polémica y dejó al descubierto una realidad compleja: el círculo de sometimiento que muchas veces sigue vivo incluso después de una agresión brutal.