Washington baja el tono bélico y apuesta a la diplomacia con Irán
Marco Rubio anunció que terminó la etapa militar de la operación "Furia Épica" y que ahora la Casa Blanca concentrará sus esfuerzos en proteger la navegación y empujar negociaciones con Teherán.
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, confirmó este martes que la fase militar de las acciones contra Irán quedó atrás y que, desde ahora, el eje pasa por la seguridad marítima y la presión diplomática. Según explicó, la operación "Furia Épica" ya fue cerrada y la notificación correspondiente llegó al Congreso. En su mensaje, dejó en claro que la Casa Blanca quiere bajar la tensión sin soltar la guardia.
"Logramos los objetivos, preferimos el camino de la paz, el presidente quiere un acuerdo de paz", sostuvo Rubio al defender el cambio de estrategia. También señaló que el nuevo esquema, bautizado "Proyecto Libertad", combina presencia militar con gestiones políticas para intentar estabilizar la región. El foco, dijo, está puesto en garantizar que las embarcaciones civiles puedan transitar sin amenazas por el estrecho de Ormuz.
En ese marco, el funcionario fue tajante: "Si no nos disparan, no disparamos. Pero si somos atacados, responderemos con eficacia letal". Además, detalló que el CENTCOM desplegó destructores con misiles guiados, más de cien aeronaves y cerca de 15.000 efectivos para custodiar la zona. Rubio también aseguró que fueron destruidas siete lanchas rápidas iraníes que, según dijo, desoyeron las advertencias y se acercaron de forma agresiva a convoyes estadounidenses.
El secretario de Estado remarcó la importancia estratégica del paso marítimo, por donde circula aproximadamente una cuarta parte del comercio mundial de petróleo, además de combustibles y fertilizantes. En esa línea, advirtió que "el régimen iraní no puede decidir quién utiliza este paso vital" y afirmó que Washington seguirá operando en la zona para proteger la libre navegación. También insistió en que Irán debe sentarse a negociar y aceptar los términos propuestos por Estados Unidos, mientras diplomáticos norteamericanos trabajan para descomprimir el conflicto.
Rubio también habló de Cuba y del Vaticano. Dijo que quiere conversar con el papa León XIV sobre la posibilidad de ampliar la ayuda humanitaria para la isla y que sea distribuida por la Iglesia, aunque aclaró que el gobierno cubano debe habilitar esa operatoria. Recordó que en febrero la Casa Blanca envió 6 millones de dólares para ser canalizados a través de Caritas, y remarcó: "Estamos dispuestos a dar más ayuda humanitaria a Cuba (…) pero el régimen cubano tiene que permitirnos hacerlo".
Por último, se refirió al conflicto entre Israel y Líbano y consideró que todavía existe margen para alcanzar un acuerdo. Sin embargo, apuntó a Hezbollah como el principal obstáculo en ese camino. Aun así, aseguró que Estados Unidos seguirá empujando el diálogo con la idea de llegar a un alto el fuego permanente en la región.