Elsztain, el "dueño de los shoppings" que reactivó la minería en Calingasta
El empresario detrás de grandes marcas comerciales ahora apuesta por Casposo, con una inversión millonaria y el foco puesto en reactivar empleo y producción en la provincia.
Eduardo Elsztain es uno de esos nombres que pesan en serio dentro del mundo empresario argentino. Muchas personas lo conocen sin darse cuenta, porque está detrás de IRSA, el holding que maneja shoppings emblemáticos como Abasto, Alto Palermo y Dot Baires. Pero su presencia va mucho más allá de los centros comerciales: también conduce Cresud, una de las mayores dueñas de tierras de la región, y encabeza el Banco Hipotecario.
En los últimos tiempos, su brújula giró con fuerza hacia los recursos naturales y, sobre todo, hacia San Juan. Ahí es donde puso la mira para empujar nuevos negocios y consolidar una apuesta que viene tomando cada vez más vuelo en la provincia.
El movimiento más fuerte se vio esta semana en Calingasta, con la reactivación de la mina Casposo. Elsztain, como presidente de Austral Gold, participó del acto junto al gobernador Marcelo Orrego en una jornada que marcó un antes y un después para la actividad local. La mina estuvo seis años parada por tareas de mantenimiento y volvió a producir gracias a una inversión que superó los 15 millones de dólares.
Los números que rodean el proyecto no son menores. Para 2026, se estima que Casposo podría generar exportaciones por 60 millones de dólares. Además, el plan contempla una vida útil de entre 6 y 7 años y una producción cercana a las 120.000 onzas de oro equivalente. En paralelo, la operación ya mueve más de 300 puestos de trabajo entre directos e indirectos, con un dato que en San Juan no pasa desapercibido: el 99% de los trabajadores son sanjuaninos.
La idea de fondo no es solo sacar mineral, sino convertir a Casposo en un verdadero hub regional, capaz también de procesar producción de terceros y aprovechar mejor la infraestructura instalada. Durante la ceremonia, Elsztain remarcó que todo esto responde a una visión a largo plazo que vienen trabajando hace más de una década.
Con ese paso, el empresario vuelve a mostrar que su apuesta ya no está solo en la superficie: ahora también quiere dejar huella bajo tierra sanjuanina.