El Gobierno gira USD 819 millones y aguarda un alivio de USD 1.000 millones
En la previa del vencimiento con el Fondo, la Argentina volvió a usar DEG y ahora mira de reojo un desembolso que podría darle aire a las reservas.
El Gobierno argentino volvió a moverse rápido para no caer en atraso y compró Derechos Especiales de Giro (DEG) al Tesoro de los Estados Unidos con el objetivo de cubrir un vencimiento de USD 819 millones ante el Fondo Monetario Internacional. La maniobra se hizo justo antes de la fecha límite de pago, prevista para este viernes, en medio de la expectativa por la llegada de un desembolso de USD 1.000 millones si se aprueba la segunda revisión del acuerdo. No se trata de financiamiento ni de nueva deuda: es una compra de activos para cumplir con el compromiso y seguir al día.
Es la tercera vez en menos de un año que la Argentina recurre a este mecanismo, una señal de que la mochila con el FMI sigue pesando fuerte sobre el calendario económico. Los DEG funcionan como una suerte de moneda del organismo internacional y forman parte de las reservas de los países miembros. Esta vez, otra vez, Washington apareció como pieza clave para destrabar la operación y evitar un dolor de cabeza mayor en las cuentas oficiales.
El pago de USD 819 millones no es un dato menor: golpea de lleno en el nivel de reservas que el BCRA intenta reforzar todos los días. En las últimas jornadas, las reservas brutas ya venían sensibles por cambios en la valuación de activos y por una deuda de USD 30 millones. Aun así, el banco que conduce Santiago Bausili sigue comprando dólares: el miércoles sumó USD 76 millones y, desde la puesta en marcha del nuevo esquema monetario en enero, ya acumula USD 6.948 millones, casi el 70% de la meta anual.
En paralelo, el Gobierno espera un respiro. Si el directorio del FMI termina de aprobar la segunda revisión, podría entrar un giro de USD 1.000 millones en DEG que ayudaría a compensar la salida de fondos por este vencimiento. Según trascendió, en Economía creen que ese impacto se vería en mayo y serviría para recuperar parte de lo que se pierde ahora. La definición llega después de semanas de negociación y en medio de una agenda que tuvo a Luis Caputo en Washington D.C., mientras el equipo económico seguía de cerca cada movimiento.
El propio ministro dejó una frase bien al hueso tras el comunicado oficial del organismo: "Este acuerdo es un paso muy importante en la consolidación de la estabilidad macroeconómica en la que hemos trabajado estos dos años, y contribuirá a fortalecer el crecimiento económico de nuestro país". Con el pago encima y el desembolso todavía en espera, la pulseada con el Fondo sigue marcando el ritmo de la economía argentina, entre la urgencia de cumplir y la necesidad de sumar aire a las reservas.