Apareció en San Juan un pez nunca antes registrado y se abre un misterio en el río
Investigadores de la UNSJ detectaron por primera vez en la provincia un pez del género Hoplisoma. El descubrimiento, publicado en una revista internacional, deja dudas sobre si es nativo o llegó por acción humana.
Un equipo del Gabinete de Diversidad y Biología de Vertebrados del Árido (DIBIOVA), de la Universidad Nacional de San Juan, puso sobre la mesa un hallazgo que no pasa desapercibido: por primera vez se registró en la provincia un pez del género Hoplisoma, conocido como bagre limpiafondo o coridora en el mundo del acuarismo. El trabajo salió publicado en la revista científica International Journal of Aquatic Biology y amplía el mapa de la biodiversidad acuática sanjuanina. En criollo, es un dato fuerte para la ciencia local y también para el cuidado del ambiente.
La investigación, titulada "Primer registro del género Hoplisoma (Siluriformes: Callichthyidae) con una extensión de su distribución a la región Andino–Cuyana, San Juan, Argentina", se apoyó en monitoreos hechos entre 2023 y 2024 en distintos puntos de la provincia. Los ejemplares aparecieron en el efluente del dique José Ignacio de la Roza, en un tramo del río San Juan con poca corriente, vegetación y pequeñas pozas. Ahí compartían espacio con otras especies, un detalle que ayuda a entender cómo se mueve esta fauna en el ambiente natural.
Para dar con ellos, los investigadores usaron técnicas pasivas y activas, entre ellas redes tipo nasa y redes de arrastre manual. En total juntaron diez ejemplares, que después fueron analizados en laboratorio con estudios morfométricos bien finos. Esos análisis permitieron detectar rasgos propios del género, como la forma de las aletas, la estructura del hocico y la ausencia de ciertos pliegues en la zona oral. Nada quedó librado al azar: el trabajo fue minucioso y con evidencia concreta.
Ahora bien, lo más interesante es la incógnita que quedó abierta. Los especialistas manejan dos caminos posibles: que se trate de poblaciones nativas que habían pasado desapercibidas en relevamientos anteriores, o que hayan llegado por una introducción ligada a la actividad humana, posiblemente a través del comercio de peces ornamentales. Si se confirma la primera opción, se ensancha el conocimiento sobre la distribución natural del género. Si la segunda toma fuerza, se encienden alertas por el posible impacto en las especies nativas, porque la llegada de fauna exótica puede alterar el equilibrio del ecosistema.
Por ahora, los ejemplares hallados muestran parecidos con Hoplisoma osvaldoi y Hoplisoma paleatus, aunque todavía hacen falta estudios complementarios para cerrar la identificación con precisión. Lo cierto es que el hallazgo ya metió ruido en la comunidad científica y dejó una certeza: en las aguas sanjuaninas todavía hay sorpresas por descubrir.