El Tesoro sumó USD 700 millones y pasó el primer gran test de vencimientos
En una subasta bien movida, el Gobierno consiguió renovar más de lo que vencía y además levantó $8,11 billones en el mercado local. La estrategia apunta a llegar con aire a los compromisos fuertes de 2026 y 2027.
En una licitación de deuda que estaba bajo la lupa, el Gobierno de Javier Milei consiguió colocar USD 700 millones con dos bonos en dólares y, al mismo tiempo, adjudicó $8,11 billones después de recibir ofertas por $9,19 billones. El resultado dejó una renovación del 102,15% sobre los vencimientos del día, un dato que en el mercado se leyó como una señal de alivio. La jornada tuvo como protagonistas a los bonos hard dollar AO27 y AO28, que se llevaron buena parte de la atención.
El AO27, con vencimiento el 29 de octubre de 2027, fue adjudicado por USD 350 millones a una TIREA del 5,16%, equivalente a una tasa nominal anual del 5,04%. El AO28, que vence el 31 de octubre de 2028, también captó USD 350 millones, aunque a un costo bastante más alto: 8,77% de TIREA y 8,44% de TNA. Ese salto refleja la mayor exigencia que pide el mercado cuando el plazo se estira un año más. En ambos casos, las tasas subieron apenas frente a la subasta anterior.
En pesos, el equipo económico evitó volcar liquidez extra al sistema, convencido de que las tasas actuales todavía son manejables. Con esa jugada, el Tesoro absorbe parte de los pesos que emite el BCRA para comprar reservas y, de paso, intenta mantener a raya la inflación y el tipo de cambio. La LECAP S12J6, con vencimiento el 12 de junio de 2026, se llevó más del 60% de lo adjudicado: $4,94 billones a una tasa efectiva mensual del 2,10%, equivalente a una TIREA del 28,32%. Después se repartieron montos entre el bono CER TZXS8, el TAMAR TMG28, el dual TXMJ9 y el dólar linked D30S6, que captó apenas $0,16 billones.
La movida no fue casual. El Gobierno viene armando una estrategia para llegar con mejor respaldo a los vencimientos en moneda extranjera que se vienen, sobre todo los de julio de 2026, cuando asoman compromisos por USD 4.300 millones. En ese esquema, la semana pasada se amplió el cupo para emitir los Bonares en licitaciones de deuda pública, con la idea de acelerar la acumulación de dólares. El nuevo esquema eleva el límite por instrumento y deja abierta la puerta a subas mayores si la demanda acompaña.
En paralelo, el ministro de Economía, Luis Caputo, sigue moviendo fichas en Washington para conseguir un esquema de financiamiento con respaldo del Banco Mundial y el BID, por un total de USD 2.550 millones. La apuesta oficial es reunir hasta USD 10.000 millones sin salir a los mercados internacionales, con el objetivo de cubrir compromisos de 2026 y 2027 y evitar una colocación externa que hoy, por el riesgo país, obligaría a pagar arriba del 9% anual en dólares. En el Gobierno lo presentan como un plan para estirar plazos, ganar aire y ordenar la deuda antes de que aprieten los próximos vencimientos.