Macri acelera el armado en 150 ciudades y deja abierta la pelea por 2027
Fernando de Andreis ordena la estrategia territorial mientras en Rosario ya se mueve Anita Martínez para disputar la intendencia dentro de Unidos.
En el PRO están jugando una partida larga y con varias fichas en el tablero. Con la mayoría de las provincias separando las elecciones locales de las nacionales, el macrismo empezó a mover su estructura para recuperar aire desde los territorios y no quedar tapado por Javier Milei. La idea es simple, pero ambiciosa: sumar candidatos propios en las 150 ciudades más importantes del país antes de definir si Mauricio Macri se lanza o no a la presidencial de 2027.
El que lleva la posta de ese armado es Fernando de Andreis, que viene reuniéndose con referentes provinciales para buscar nombres con peso en distritos clave. Según contaron fuentes del espacio, Macri tendría una primera aparición entre fines de mayo y principios de junio en Paraná o Santa Fe, y después del Mundial aterrizaría en Rosario. En el partido lo dicen sin vueltas: quieren volver a las bases y sostener una estructura que les permita negociar con más fuerza sin quedar diluidos.
En Rosario, la movida ya tiene nombre y apellido: Anita Martínez blanqueó que quiere pelear por la intendencia dentro de la interna de Unidos, con respaldo de De Andreis. La concejala incluso se reunió en febrero con Macri para adelantarle su plan y después empezó a juntar apoyos en distintos sectores del partido. "El PRO va a ser una opción para 2027. Tenemos los equipos y la experiencia necesaria para gobernar la ciudad. No podemos permitir que nos gobierne Monteverde, Rossi y Maximo Kirchner", dijo a LPO.
La jugada, claro, no cae igual en todos los rincones del PRO rosarino, donde las internas vienen de larga data. Hubo críticas por lo bajo al adelantamiento de Martínez, con el reproche de que se estaba "cortando sola". Cerca de ella, sin embargo, aseguran que cuenta con el visto bueno de Gisela Scaglia, que habría sido la primera en conocer su intención de competir por la intendencia. En esa misma carrera también aparecen otros nombres, como Cristian Cunha y el propio Federico Angelini, dirigente ligado a Patricia Bullrich.
Mientras tanto, en el entorno de Macri no descartan que todo esto sea una forma de ganar volumen político para volver a sentarse a negociar con Milei desde otro lugar. En la Fundación Libertad, el Presidente volvió a incomodar al exmandatario con una chicana pesada: mostró gráficos para sostener que el resultado fiscal de Alberto Fernández fue mejor que el de la gestión de Macri en casi todos los años, salvo 2020, marcado por la pandemia. En el macrismo admiten que el expresidente está "obligado a hacer algo" si quiere preservar al PRO como actor propio, mientras en el interior ya aprovechan la jugada para meterse en la mesa grande. Y en Rosario, esa pulseada ya empezó a sentirse fuerte.