Crece la presión sobre Lundin Mining por su plan ambiental y el foco cae en San Juan
Una propuesta de accionistas exige que la minera canadiense muestre una hoja de ruta clara para bajar emisiones. El reclamo pone bajo la lupa al proyecto Vicuña, que comparte en San Juan con BHP.
En la previa de la asamblea anual de Lundin Mining Corporation, prevista para el 7 de mayo de 2026, la conducción de la empresa quedó en el centro de la escena. La organización SHARE pidió a los accionistas que acompañen una propuesta para obligar a la firma a mostrar una estrategia concreta de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. El tema no es menor para San Juan, donde la minera avanza con el proyecto Vicuña junto a BHP.
Según el planteo presentado por SHARE, la compañía todavía no dio señales firmes sobre cómo va a encarar las emisiones de su cadena de valor, conocidas como Alcance 3. La organización sostiene que los informes de la empresa siguen prácticamente sin cambios desde 2022, mientras otras mineras ya publicaron metas y planes más claros. En criollo, el reclamo apunta a que Lundin deje de patear la pelota y muestre números, plazos y medidas concretas.
El pedido también remarca que cerca del 65% de la huella de carbono de Alcance 3 de Lundin proviene de bienes y servicios comprados. SHARE afirma que la firma habló en 2023 y 2024 de trabajar con sus cinco principales proveedores, pero desde entonces no informó avances reales. Para la organización, eso deja una foto preocupante: mucho anuncio y poca acción.
El documento además marca una diferencia fuerte con otras mineras canadienses, como Barrick Mining, Kinross Gold y First Quantum Minerals, que sí avanzaron en acuerdos para retirar propuestas similares después de varias reuniones. Lundin, en cambio, se mantuvo firme en su postura y dijo que fijar objetivos cuantitativos para Alcance 3 sería costoso y difícil de verificar. SHARE respondió que la empresa está alcanzada por la CSRD de la Unión Europea, que exige actualizaciones anuales del inventario de emisiones.
Si la propuesta prospera el próximo 7 de mayo, la minera quedará obligada a presentar un cronograma claro para empujar reducciones entre sus proveedores. En San Juan, eso significaría más control sobre el impacto ambiental del distrito Vicuña y una presión extra para que el proyecto se alinee con los estándares globales de descarbonización. La pulseada recién empieza, pero ya dejó a la compañía bajo una lupa bien pesada.