Un chico lanzó un objeto desde un balcón y una turista murió: la Justicia va tras los padres
La víctima tenía 30 años y falleció tras el golpe. Como el nene es inimputable, la investigación ahora se concentra en sus padres por una presunta falta de vigilancia.
Una tragedia sacudió a Nápoles y dejó una pregunta pesada en el aire: ¿quién responde cuando un menor provoca una muerte así? La Fiscalía de Nápoles pidió llevar a juicio a los padres de un chico de 13 años que arrojó una estatuilla desde un tercer piso y terminó causando la muerte de una turista. La víctima fue Chiara Jaconis, de 30 años, que vivía en París.
Todo pasó el 15 de septiembre de 2024, cuando la mujer caminaba con su pareja por la calle Sant’Anna di Palazzo, en el barrio español de Nápoles. Según la reconstrucción, ambos iban rumbo al aeropuerto para volver a su casa después de unos días de festejo. En ese momento, una figura de unos dos kilos cayó desde unos 10 metros de altura, rebotó en un balcón inferior y un fragmento impactó directo en la cabeza de la joven.
La trasladaron de urgencia y la operaron por una hemorragia subaracnoidea, pero no alcanzó. Murió poco después por un traumatismo craneal severo. La investigación determinó que el autor del lanzamiento fue el nene, que estaba en el departamento con otros menores. Como tiene 13 años, la ley italiana lo considera inimputable, y por eso la acusación apunta contra sus padres bajo la figura de homicidio culposo por omisión de vigilancia.
Los acusados rechazaron de plano las imputaciones y aseguran que no tuvieron responsabilidad en lo ocurrido. También sostienen que la estatuilla no pertenecía a su vivienda, una versión que choca con la línea que sigue la causa. Ahora, el 26 de junio, habrá una audiencia preliminar en el Tribunal de Nápoles, donde se decidirá si el expediente va a juicio oral o queda archivado. Mientras tanto, la familia de Chiara Jaconis sigue esperando respuestas en medio de un caso que mezcla dolor, bronca y debate sobre la responsabilidad adulta.