Sturzenegger bancó la poda en el SMN y habló de un cambio de fondo
El ministro defendió la salida de 140 empleados del Servicio Meteorológico Nacional y aseguró que el organismo necesita una actualización profunda para gastar menos y trabajar con tecnología más moderna.
Después de que el Gobierno avanzara con el despido de 140 trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional, Federico Sturzenegger salió a ponerle el pecho a la decisión. El ministro de Desregulación y Transformación del Estado sostuvo que la medida forma parte de una reforma para achicar el gasto público y empujar una modernización del organismo. En un mensaje largo publicado en X, apuntó contra la estructura histórica del SMN y dijo que quedó vieja frente a los avances tecnológicos de hoy.
El funcionario admitió que estos cambios generan ruido y preocupación por el empleo, pero remarcó que también hay que mirar el costo de sostener áreas que, según su mirada, ya no funcionan como deberían. "Siempre está la pregunta sobre el eventual destino del personal que ya no tendría lugar en un SMN moderno. Es una preocupación que siempre hay que tener. Pero los millones de dólares anuales que requieren hoy esos sueldos es dinero que pagan otras familias, reduciendo su poder de compra y por ende su capacidad de gastar y sostener otros empleos en otros lugares", expresó. Con ese planteo, defendió la idea de achicar la planta y reordenar el servicio.
Sturzenegger también aseguró que el país viene frenado por años de baja productividad y por reformas que, según dijo, se fueron pateando para adelante. Detalló que el organismo tiene cerca de 100 estaciones meteorológicas en todo el país y una planta de unas 1.000 personas, aunque apenas unas 20 serían meteorólogos. En ese marco, cuestionó que buena parte del personal esté abocado a juntar datos de manera manual en estaciones que considera atrasadas tecnológicamente.
"Quizás llama la atención tanta gente de apoyo a 20 meteorólogos, pero resulta que los datos –en la época de los satélites y las comunicaciones– se recogen manualmente", señaló. Además, describió que muchas estaciones tienen más de 50 años y siguen trabajando con herramientas básicas, planillas en papel y un software antiguo. Según explicó, las mediciones se toman cada hora y eso obliga a tener personal fijo en cada punto de observación.
En otro tramo de su argumento, el ministro planteó que ese esquema podría reemplazarse con estaciones automáticas capaces de mandar información en tiempo real. "Los sueldos de esas siete personas permiten pagar una estación moderna que transmite esos datos y muchísimos más a los meteorólogos en tiempo real, y sin necesidad de personal alguno", sostuvo. Para Sturzenegger, el SMN podría funcionar con una estructura mucho más chica, de unas 150 personas, pero con mejores herramientas y menor gasto.
Por último, vinculó la reforma con la necesidad de fortalecer las alertas tempranas y la respuesta ante emergencias climáticas. En esa línea, aseguró que con más tecnología el servicio podría dar mejores resultados y, al mismo tiempo, reducir el peso del Estado. La discusión, claro, ya quedó instalada y promete seguir levantando temperatura.