La oposición salió a cruzar el cierre para periodistas en Casa Rosada
Diputados de distintos bloques repudiaron la decisión del Gobierno y exigieron que se reabra de inmediato la sala de prensa. También cuestionaron el freno al ingreso de los acreditados y hablaron de un golpe directo a la libertad de expresión.
La decisión de cerrar la Sala de Periodistas de Casa Rosada desató una fuerte reacción en la oposición, que salió a cuestionar con dureza la medida tomada por el Poder Ejecutivo. Este jueves por la mañana, los trabajadores de prensa acreditados en Balcarce 50 se encontraron con el acceso bloqueado y sin demasiadas explicaciones oficiales. Desde el Gobierno sostuvieron que fue una medida "preventiva" tras la denuncia de Casa Militar por la filmación que realizó el periodista de TN Ignacio Salerno con anteojos inteligentes. Para la administración de Javier Milei, ese episodio encuadra como "espionaje ilegal".
En ese marco, un grupo de diputados de Provincias Unidas presentó un proyecto de resolución para expresar su "más enérgico rechazo" al cierre y pedir la urgente reapertura de la sala. Entre ellos figuran Esteban Paulón, Maximiliano Ferraro, María Inés Zigarán, Mariela Coletta, Mónica Frade, Lourdes Arrieta y Pablo Farías. En el texto, reclamaron que se garantice el libre ejercicio del periodismo y el acceso irrestricto a la información de los acreditados en la Casa Rosada. Además, remarcaron que la medida fue "intempestiva y carente de toda razonabilidad".
Los legisladores advirtieron que no se trata de un hecho aislado, sino de una cadena de decisiones que vienen complicando el trabajo de la prensa. Recordaron la baja de acreditaciones a periodistas de medios que habrían participado de una supuesta "campaña rusa" contra el Gobierno, decisión que luego fue revertida. También señalaron que desde el inicio de la gestión nacional hubo hostigamientos, descalificaciones públicas y restricciones para acceder a fuentes oficiales. Según plantearon, cerrar la sala no solo afecta las condiciones laborales, sino que también golpea el derecho de la sociedad a informarse sobre lo que pasa en el Poder Ejecutivo.
En la misma línea, diputados de Unión por la Patria como Sabrina Selva, Germán Martínez, Nicolás Trotta, Juan Marino, Lorena Pokoik y Raúl Hadad presentaron otro proyecto. Allí expresaron su profunda preocupación por la prohibición de ingreso a los periodistas acreditados y rechazaron las agresiones verbales del Presidente contra trabajadores de prensa. También exigieron que se normalice de manera inmediata el acceso a la sala y se respete el artículo 14 de la Constitución Nacional, junto con los tratados internacionales de derechos humanos.
Los propios periodistas afectados difundieron un comunicado en el que aseguraron que desde la mañana tienen el acceso prohibido a su lugar de trabajo "debidamente acreditado", sin notificación previa de la Secretaría de Comunicación y Medios. También remarcaron que el Gobierno no dio una justificación oficial y pidieron una pronta resolución del conflicto. En el Congreso, Maximiliano Ferraro fue tajante: "Basta, muchachos. No hubo ningún espionaje ilegal. Restituyan de inmediato las credenciales y el ingreso a la Casa Rosada de los periodistas acreditados. Déjenlos trabajar, porque así no se puede vivir en una República". A su vez, Mónica Frade y Romina del Plá hablaron de una avanzada autoritaria y de un intento de silenciar a la prensa, mientras crece la tensión en el corazón del poder político nacional.