Autores sanjuaninos ganan terreno en la Feria del Libro de Buenos Aires
En una movida que dejó bien parada a la provincia, libros hechos en San Juan fueron elegidos para llegar a bibliotecas y universidades de Estados Unidos y Alemania.
En el marco del Día Internacional del Libro, el Ministerio de Turismo, Cultura y Deporte, a través de la Secretaría de Cultura, impulsó una acción concreta para empujar la literatura local en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires 2026, uno de los grandes puntos de encuentro del mundo hispanohablante. La delegación sanjuanina cerró ventas de títulos de autores de la provincia que ahora tendrán destino internacional. La noticia marca un paso fuerte para la producción cultural de San Juan, que sigue buscando hacerse un lugar fuera de casa.
Las obras seleccionadas llegaron desde distintos departamentos de la provincia y abarcan temas bien variados, algo que llamó la atención de libreros y bibliotecarios del exterior. La idea fue sumar material en lengua española para enriquecer bibliotecas y centros de estudio en otros países. Entre los títulos destacados aparecen "Huaco, su gente y Buenaventura Luna" de Guillermo Andrada, "Toñito: Un pacto de hermandad nacido a la sombra de la guerra por Malvinas" de Juan Antonio Díaz y "Club Sportivo Rivadavia: cien años de historias" de Germán Rodríguez. También fueron elegidos "Sarmiento: consultor político" de Federica Mariconda y "Capilla San Isidro Labrador: La Puntilla" de Miriam Fonseca.
En números, la movida dejó un saldo más que interesante: 31 títulos con 56 ejemplares irán a la biblioteca del Instituto Iberoamericano de Berlín. Además, 45 títulos con 56 ejemplares serán incorporados a universidades de Estados Unidos mediante la Librería García Cambeiro. A eso se suman otros 32 títulos con 64 ejemplares, gestionados a través de El Rincón del Anticuario, que también llegarán a bibliotecas de Alemania y Estados Unidos. El resultado refleja un trabajo sostenido del Gobierno provincial para abrir puertas a los autores sanjuaninos y proyectar su obra más allá de las fronteras.
Con esta participación, San Juan no solo fortalece su industria editorial, sino que también se instala como un territorio con producción cultural viva, diversa y de calidad. La apuesta oficial apunta a que el libro siga siendo una herramienta de identidad, memoria y diálogo con el mundo. Y esta vez, la literatura local dio un salto bien grande.