Schiapparelli pisa fuerte y no esconde que quiere seguir
El DT interino tomó el mando en un momento bravo, acomodó al equipo y dejó una frase que no pasó desapercibida: después de Quilmes, se verá qué pasa con su futuro.
Alejandro Schiaparelli llegó al banco de San Martín de San Juan en un contexto pesado, pero no parece estar de paso. El técnico interino asumió con el equipo golpeado y dejó en claro que su idea es sostenerse, ordenar el panorama y pelear por algo más que una salida de emergencia. En San Juan, el mensaje cayó clarito: quiere continuidad.
En una charla exclusiva con La Tarde es Nuestra, el programa de Marisa López, el entrenador repasó el sacudón que se dio tras la salida de Ariel Martos. "Han sido momentos complicados después del partido con Atlanta que terminó con la salida de Ariel. Teníamos un cuerpo técnico que se llevaba muy bien, pero no se dieron los resultados que queríamos". Con esa frase, dejó en evidencia el clima interno que le tocó agarrar.
La decisión, contó, fue rápida y sin demasiado margen para pensarla demasiado. "Después del partido con Atlanta me dijeron los dirigentes que agarrara el equipo. No hay tiempo para detenerse demasiado y hay que salir de este momento complicado", explicó. Desde entonces, el desafío fue acomodar piezas, levantar ánimos y tratar de encontrar respuestas en una categoría que no da respiro.
Schiaparelli también habló del plantel y del peso de la situación. "Los jugadores están al tanto del momento y no hay demasiado margen para el error", remarcó. Aun así, valoró lo hecho en su estreno ante Midland: "Dieron lo mejor en un piso al que no estamos acostumbrados". En su primer partido ya movió el tablero y, por ahora, la apuesta le dio resultado.
Sobre ese debut, fue claro: "Hubo algunos cambios que por suerte salieron bien. Pero todos los partidos son diferentes y ya estamos enfocados en Quilmes". Y dejó una definición que sonó fuerte en el mundo verdinegro: "Soy un agradecido al club y a Raúl Antuña, que me trajo. La idea es no moverme de San Juan". El interinato, por lo visto, le queda chico.
Con perfil bajo, pero sin ocultar su ambición, el DT contó cómo encara esta etapa: "Voy partido a partido, dando pasos cortos y firmes para que el equipo agarre confianza. Queremos meternos rápido en el reducido. Después de Quilmes se verá cómo sigue todo". Así, sin vueltas, dejó abierta la puerta para lo que viene, aunque el deseo de quedarse está más que claro.
Conoce el paño de adentro porque fue ayudante de Martos y entiende de qué va la Primera Nacional. "Es una categoría muy pareja, donde es difícil jugar bonito. Hay que ser ordenado, agresivo y saber lo que se quiere", explicó. También detalló una jugada trabajada que terminó en gol ante Midland: "Lo teníamos hablado, que Jaurena e Iachetti fueran a las espaldas de Nazareno Funez para buscar la segunda pelota".
Además, destacó la confianza en los pibes, como Lautaro Agüero: "Lo hizo muy bien. Es un jugador que necesitaba la oportunidad, como otros chicos". Con pasado en el club y experiencia en aquel ascenso junto a Roly Rodríguez, Schiaparelli no le esquiva al desafío. Sabe que los resultados mandan, pero también que este equipo fue armado para pelear arriba y que la regularidad puede ser la llave para que su historia en San Martín no quede en un simple interinato.