El Ministerio Público Fiscal presenta su Manual de Política de Persecución Penal
El documento fija criterios claros para la actuación fiscal y apunta a reforzar la transparencia, la previsibilidad y la seguridad jurídica en los procesos penales.
El Ministerio Público Fiscal presentará el próximo lunes 27 el Manual de Política de Persecución Penal, una herramienta que reúne criterios de actuación en materia de política criminal y busca ordenar, de punta a punta, el trabajo en los procesos penales.
La iniciativa nace de la mirada del Fiscal General, Dr. Guillermo Baigorrí, quien remarcó que estos lineamientos no pueden quedar librados a interpretaciones cambiantes. En ese sentido, señaló: "Desde la Comisión se considera jurídicamente necesario establecer criterios de actuación preestablecidos, generales, escritos y anticipados, que orienten el ejercicio de la acción penal pública y eviten la discrecionalidad".
El objetivo es claro: fortalecer la transparencia, dar mayor previsibilidad y afianzar el principio de igualdad ante la ley. Además, el manual apunta a reforzar la misión institucional de actuar en defensa del interés público y de los derechos de las personas que integran la sociedad sanjuanina.
Entre sus ejes principales aparecen la atención a la víctima, el respeto de los derechos fundamentales del imputado, la ejecución de las penas, el vínculo con las fuerzas de seguridad de la provincia y la política comunicacional, entre otros puntos clave.
La redacción del documento comenzó el 17 de diciembre de 2025, cuando se conformó la Comisión Redactora, integrada por representantes de las Unidades Fiscales de Investigación, la Fiscalía de Impugnación, la Secretaría de Estado de Seguridad y Orden Público, la Policía de San Juan y el Servicio Penitenciario Provincial.
Según se informó, hubo reuniones semanales hasta cerrar el texto, a principios de abril y dentro de los plazos previstos. La idea es que esta herramienta se difunda en todas las áreas vinculadas a la materia, para ordenar el trabajo conjunto y achicar margen de error en cada etapa del proceso, desde el primer contacto con la evidencia.