Tadeo Castro dejó el trabajo, se consagró campeón argentino y va por el Mundial
El sanjuanino de 24 años se quedó con el título el viernes tras bajarle el cetro al campeón vigente. En medio de problemas personales y económicos, apostó todo al deporte y ya se prepara para competir en Alemania.
El esfuerzo, la disciplina y una decisión que no fue para cualquiera tuvieron su premio arriba del ring. El sanjuanino Tadeo Castro se consagró campeón argentino de kickboxing el pasado viernes y, como si fuera poco, ese triunfo también le abrió la puerta al Mundial de Alemania, que se disputará en noviembre.
A sus 24 años, Castro lleva más de 10 años entrenando y 7 compitiendo de manera activa. Fue pasando cada etapa del deporte con una constancia de fierro, siempre con la idea fija de llegar bien arriba. Y vaya si lo consiguió.
Pero el camino no estuvo nada fácil. Antes de la pelea, el joven atravesó momentos personales complicados, con problemas familiares y económicos que lo sacudieron fuerte. En ese contexto, tomó una determinación clave: dejó su trabajo para dedicarse de lleno al kickboxing. Una jugada arriesgada, de esas que te hacen pensar dos veces, pero que por ahora le viene saliendo redonda.
"Gracias a Dios se pudo dar, le quitamos el título al campeón anterior", expresó después de la victoria, con la humildad que lo caracteriza. Y si algo remarcó él mismo fue que el secreto no está solo en el talento, sino en la cabeza y en la rutina de todos los días.
"Lo más difícil es la disciplina, entrenar todos los días, te vaya bien o mal", afirmó, dejando en claro lo que implica sostenerse en el alto rendimiento. En ese recorrido también fue clave el acompañamiento de su equipo y del gimnasio Conciencia y Destreza, donde se formó y creció como peleador.
Con el título argentino ya en sus manos, ahora la mira está puesta en el próximo desafío. Tadeo Castro arrancó una preparación intensiva, con entrenamientos diarios y el objetivo de representar de la mejor manera a San Juan y al país en el Mundial. Al mismo tiempo, busca sponsors que lo acompañen en esta etapa, porque competir afuera no es barato y cada viaje pesa fuerte en el bolsillo.
Así, Tadeo Castro se mete de lleno entre los nombres fuertes del kickboxing local y deja una historia que pega hondo: la de un pibe que apostó todo por su sueño, bancó los golpes fuera del ring y ahora empieza a recoger los frutos.