La Rosada acelera gestiones con provincias para llegar mejor parada a 2027
El oficialismo busca sumar victorias provinciales antes de la presidencial y contener cualquier sacudón en los mercados. Ya hubo señales de apoyo de algunos gobernadores aliados y siguen las charlas con otros distritos.
En medio de una economía que sigue mostrando señales de desgaste, con consumo en baja, salarios golpeados y el empleo bajo presión, el gobierno de Javier Milei empezó a mirar más allá del presente y a ordenar la jugada con la vista puesta en 2027. La idea que circula en Balcarce 50 es clara: armar un clima ganador antes de la presidencial para no quedar expuestos al malhumor social ni a los cimbronazos del mercado. En ese esquema, adelantar elecciones provinciales aparece como una pieza clave.
El ministro de Economía, Luis "Toto" Caputo, viene insistiendo con que se vienen "los mejores 18 meses de los últimos 20 años" y que la elección será un "paseo por el parque". Pero, mientras tanto, en la Casa Rosada empujan un acuerdo político con gobernadores aliados para que voten antes y le den al oficialismo una seguidilla de triunfos. Según admiten desde el propio entorno libertario, no se trata solo de política: también buscan evitar que una derrota provincial agite al dólar y al riesgo país.
Los primeros en alinearse fueron Alfredo Cornejo, de Mendoza, y Rogelio Frigerio, de Entre Ríos, que ya comprometieron su acompañamiento y evalúan adelantar los comicios. En esa reunión también participaron Karina Milei, Eduardo "Lule" Menem y el ministro del Interior, Diego Santilli. Además, el Gobierno les prometió avanzar con un decreto para que algunas provincias puedan encarar obras en tramos de rutas nacionales con inversión privada. En la lógica libertaria, esos resultados sumarían como triunfos del sello violeta y ayudarían a llevar calma a los mercados.
La misma conversación quedó abierta con otros mandatarios cercanos, como Leandro Zdero en Chaco y Claudio Poggi en San Luis, que también analizan mover el calendario. Por ahora no hay fechas cerradas, aunque en la Rosada dejan correr que podría ser desde mayo en adelante. Del otro lado, varios gobernadores opositores, sobre todo del peronismo, también estudian anticipar sus elecciones para pegar primero y capitalizar el malestar económico. Entre los nombres que aparecen en ese tablero figuran Axel Kicillof, Ricardo Quintela, Gustavo Melella, Gerardo Zamora y Gildo Insfrán.
La estrategia oficial no se agota en los aliados más firmes. En la Casa Rosada también observan a mandatarios como Marcelo Orrego, Carlos Sadir, Rolando Figueroa, Alberto Weretilneck, Juan Pablo Valdés e Ignacio Torres, con quienes podrían abrirse conversaciones. Mientras tanto, el peronismo busca reagruparse y sumar volumen con dirigentes que hoy mantienen diálogo con Milei pero no descartan jugar por afuera. En ese mapa, la política y la economía van de la mano: si no hay estabilidad visible, en la Rosada temen que el ruido electoral se les vuelva en contra. Por eso, adelantar elecciones ya no suena a simple táctica: para el Gobierno, puede ser una necesidad urgente.