ARCA movió las escalas: cuánto se paga desde mayo 2026
Con el nuevo ajuste del 14,3%, el Monotributo quedó con cuotas más altas y topes de facturación renovados. Mirá cuánto corresponde abonar en cada categoría y qué tener en cuenta para no errarle a la recategorización.
La actualización del Monotributo ya empezó a sentirse en mayo de 2026, con nuevas escalas y montos que definió la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). El retoque responde al ajuste semestral por inflación y obliga a miles de contribuyentes a volver a sacar cuentas. No solo cambian las cuotas mensuales: también se movieron los topes de facturación, algo que puede dejar a más de uno en una categoría distinta.
Con una suba del 14,3%, los valores vigentes quedaron así: Categoría A, $42.386,74; Categoría B, $48.250,78; Categoría C, $56.501,85 para servicios y $55.227,06 para bienes; Categoría D, $72.414,10 para servicios y $70.661,26 para bienes; Categoría E, $102.537,97 y $92.658,35; Categoría F, $129.045,32 y $111.198,27; Categoría G, $197.108,23 y $135.918,34; Categoría H, $447.346,93 y $272.063,40; Categoría I, $824.802,26 y $406.512,05; Categoría J, $999.007,65 y $497.059,41; y Categoría K, $1.381.687,90 para servicios y $600.879,51 para bienes.
La diferencia entre escalas no es menor y se nota todavía más en los tramos altos, donde pesan fuerte el componente previsional y la obra social. Por eso, estar bien encuadrado es clave para no pagar de más ni quedar en falta. Además, cada actualización obliga a revisar los ingresos anuales para saber si corresponde seguir igual o hacer una recategorización.
Otro dato para no dejar pasar: el vencimiento del Monotributo suele ubicarse cerca del día 20 de cada mes. Cumplir en término evita intereses y posibles sanciones, algo que nadie quiere tener encima. En ese marco, muchos optan por el débito automático, una salida práctica para no andar corriendo a último momento.
Las escalas de facturación también fueron retocadas en línea con la inflación, lo que permite que algunos monotributistas sigan en su categoría pese al aumento nominal de ingresos. Pero ojo: si se pasan del límite, quedan afuera del régimen simplificado y deben saltar al régimen general, con una carga impositiva bastante más pesada. Por eso, el control de los números sigue siendo fundamental para evitar sorpresas desagradables.