Se enfría el ánimo y crece la preocupación por el trabajo en todo el país
Un relevamiento privado mostró otra baja en la mirada sobre la situación nacional y puso al desempleo al tope de las inquietudes. También empeoraron la confianza en el Gobierno y las expectativas para los próximos meses.
Un nuevo informe de QSocial Big Data volvió a encender las alarmas: por tercer mes seguido cayó la evaluación positiva sobre la situación del país y el humor social sigue en picada. El relevamiento, correspondiente a abril de 2026, muestra un escenario de creciente malestar, con menos confianza en el Gobierno y un ánimo económico cada vez más flaco. La preocupación por el desempleo pasó al primer lugar y dejó a la inflación en segundo plano, algo que refleja de lleno el golpe en la vida diaria de las familias.
Según la medición, el respaldo al Gobierno también retrocedió por tercera vez consecutiva y quedó entre sus registros más bajos. El desgaste se notó con fuerza entre votantes del PRO y entre los independientes, dos grupos que venían sosteniendo parte del apoyo oficialista. A la par, la percepción de corrupción subió cuatro puntos y alcanzó su nivel más alto en toda la serie, un dato que pega de lleno en la credibilidad de la gestión.
Otro dato fuerte del estudio es el vínculo afectivo con el Presidente, que tocó uno de sus pisos históricos. Dentro de ese indicador, los puntos más débiles fueron la empatía y la confianza, dos aspectos que pesan mucho a la hora de medir cercanía y respaldo social. Además, la tolerancia al ajuste cayó del 42% al 35%, una señal que preocupa incluso dentro del sector más fiel al oficialismo. En paralelo, la imagen positiva del mandatario bajó cinco puntos y se ubicó en 36%.
El capítulo económico fue el más duro del informe. La evaluación negativa de la economía nacional trepó 12 puntos y llegó al 48%, mientras que las expectativas a futuro se deterioraron con fuerza y el escepticismo subió del 36% al 52%. En ese marco, cada vez más gente pide que el Gobierno ponga primero la recuperación de los salarios y la generación de empleo. El dato más crudo es que siete de cada diez argentinos necesitan algún recurso para bancar los gastos de todos los días, ya sea ahorros, préstamos, tarjeta o ayuda de la familia.