El Gobierno habilitó por DNU el ingreso de militares de Estados Unidos para maniobras en el Atlántico
La medida salió en el Boletín Oficial y autoriza los ejercicios "Daga Atlántica" y "PASSEX". La oposición volvió a cuestionar que el tema no haya sido tratado antes en Diputados.
El Gobierno nacional dio luz verde al ingreso de tropas de Estados Unidos a la Argentina para participar del ejercicio "Daga Atlántica", que arrancará el 21 de abril y se extenderá hasta el 12 de junio. Además, habilitó el despliegue de fuerzas locales para la maniobra naval "PASSEX", prevista entre el 26 y el 30 de abril. Todo quedó formalizado este viernes en el Boletín Oficial, mediante el Decreto 264/26, firmado por Javier Milei y su Gabinete.
La decisión no pasó desapercibida y volvió a encender la discusión política. Desde la oposición remarcan que el ingreso y la salida de tropas debería definirse en el Congreso, tal como marca la Constitución, y no por decreto. Del otro lado, el Ejecutivo sostiene que el proyecto fue enviado a la Honorable Cámara de Diputados y que todavía no recibió tratamiento, por lo que apeló al mecanismo excepcional del DNU previsto en el artículo 99, inciso 3 de la Constitución Nacional y regulado por la Ley 26.122.
Según la normativa oficial, estos ejercicios buscan reforzar la imagen de la Argentina como un socio confiable en materia de estabilidad regional y seguridad global. En el caso de "Daga Atlántica", habrá actividades en áreas terrestres, aéreas, marítimas y fluviales, con presencia en la Base Naval Puerto Belgrano, la Guarnición Militar Córdoba y la VII Brigada Aérea, en el partido bonaerense de Moreno. El Gobierno asegura que esto mejora la interoperabilidad, ordena procedimientos y deja mejor preparadas a las Fuerzas Armadas para operaciones combinadas.
En paralelo, "PASSEX" contará con la participación del portaaviones USS Nimitz y el destructor USS Gridley, que recorrerán la Zona Económica Exclusiva argentina durante cinco días. También habrá personal y medios nacionales en ejercicios conjuntos de adiestramiento naval, en el marco de acuerdos bilaterales previos. Para el Gobierno, no participar habría afectado de manera importante el entrenamiento combinado y la posibilidad de transferir conocimientos, sobre todo por la experiencia que tienen las fuerzas estadounidenses en escenarios reales de combate.