Llaryora apuntó contra Milei por Pami y comedores y endureció el mensaje
El gobernador cordobés subió el tono y pidió que quede claro dónde falla la Nación. En la Provincia ya miran el impacto político y preparan el terreno para la pelea que viene.
El gobernador Martín Llaryora volvió a meter presión y esta vez no dejó lugar para las vueltas. Según marcaron en su entorno, les pidió a sus funcionarios que, cada vez que el Gobierno nacional se corra de sus obligaciones, la Provincia haga visible esa falta al máximo. La idea, puertas adentro, es que quede expuesta la retirada de Casa Rosada y quién termina poniendo la cara para tapar los baches.
En ese combo aparecen varios frentes que hoy tienen a Córdoba en alerta: Paicor, el sistema de comedores escolares, la quita de subsidios al transporte y la eliminación del Fonid, el fondo nacional de incentivo docente. Pero el foco más sensible está puesto en la discusión con los maestros, porque en El Panal esperan la respuesta a la cuarta oferta salarial que la Provincia presentó en medio de una tensión muy fuerte con la Uepc. La jugada de Llaryora también viene acompañada por una estrategia política clara: mostrar cuánto aporta la Provincia para cubrir lo que Nación dejó de hacer.
En ese marco, una fuente del oficialismo sintetizó la propuesta a los docentes con una frase que dejó en claro el nivel del esfuerzo: "La última oferta que le hicimos a los docentes son la recuperación de la inflación y a eso sumarle un 15% más en un solo mes que es abril. No hay trabajador en sector público, y menos en el privado, que haya cerrado esa paritaria". En el Gobierno cordobés sostienen que el enojo de Llaryora también tiene respaldo en encuestas recientes, donde notaron el impacto de la crisis del Pami y otros tropiezos del oficialismo libertario. Por eso, en la mesa chica ya repiten una idea con fuerza: los libertarios no saben gestionar.
La mira está puesta especialmente en Bornoroni, a quien en el llaryorismo le achacan haber recibido el Pami y haberlo agravado. En los pasillos del poder provincial aseguran que la gente ya siente los problemas en su vida diaria y que eso la vuelve más sensible a cualquier conflicto. Mientras tanto, el radicalismo deloredista también salió a jugar y aprovechó para pegarle al gobernador por las fallas de Apross, sobre todo en el interior. Con este escenario, Llaryora cree que recuperó el centro de la discusión política en Córdoba y que la oposición quedó desacomodada, justo cuando empieza a perfilarse la campaña que viene.