Usó una tarjeta perdida para hacer compras: deberá devolver $700.000
El acusado admitió lo ocurrido, dijo que pasaba un mal momento económico y selló un acuerdo para reparar el daño y cerrar la investigación.
Un caso por defraudación informática llegó a su fin este miércoles en Tribunales, con un acuerdo que dejó fuera de juego la continuidad del proceso penal. El imputado, Rodrigo Andrés Palacio, reconoció que usó una tarjeta de crédito extraviada para concretar consumos por montos importantes. La maniobra terminó en una reparación integral que cerró la causa.
En la audiencia, Palacio aceptó pagar $700.000 a la damnificada, Haydee Ramona Fernández, como compensación por el daño ocasionado. El dinero será abonado en dos cuotas: la primera el 20 de abril y la segunda el 15 de mayo. La resolución fue homologada por la jueza Mónica Lucero, con la intervención del fiscal Pablo Martín y del ayudante fiscal Federico Pereyra.
La defensa estuvo a cargo de las abogadas Cintia Navas y María Filomena Noriega. Como parte del entendimiento, también se ordenó la devolución provisoria del teléfono celular del imputado, que había sido secuestrado durante la investigación. Ese beneficio quedó atado al cumplimiento total del pago pactado, así que la historia todavía tenía una condición clave por delante.
La causa se había iniciado a fines de noviembre de 2025, cuando la familia de la víctima detectó movimientos extraños en una tarjeta MasterCard del Banco San Juan que había sido extraviada. Al revisar los consumos, aparecieron varias operaciones no autorizadas, entre ellas una compra de alto monto en una heladería de Rivadavia durante la madrugada. También se registraron transacciones en plataformas digitales y un intento de gasto que superaba el millón de pesos, aunque ese movimiento fue frenado por el sistema.
Según la investigación, uno de los momentos más firmes del expediente se dio en el comercio donde se concretó parte de la maniobra. Allí, el imputado habría pedido hacer una operación alegando problemas económicos y ofreciendo una transferencia a cambio. Ese dato terminó de reforzar la prueba reunida por la fiscalía. Con el acuerdo alcanzado, la causa quedó cerrada bajo la figura de reparación integral, y el expediente pasó a archivo.