Coninagro encendió la señal roja: ya son 9 las economías regionales en crisis y la vitivinicultura sigue entre las más golpeadas
El nuevo semáforo de Coninagro mostró un empeoramiento en febrero de 2026. La vitivinicultura, junto a otras producciones clave, aparece entre las más complicadas por costos altos y precios frenados.
El último relevamiento del Semáforo de Economías Regionales, elaborado por Coninagro, volvió a prender una luz de alerta sobre el interior productivo. En febrero de 2026 se contabilizaron 4 actividades en verde, 6 en amarillo y 9 en rojo, un retroceso claro frente al mes previo. El informe analiza 19 actividades y toma en cuenta tres frentes: el negocio, la parte productiva y el comportamiento del mercado. En criollo, el panorama viene torcido para varios sectores que no logran levantar cabeza.
La principal razón del deterioro aparece en el componente de negocio, donde los precios que recibe el productor quedan muy por detrás de la inflación y del aumento de los costos. A eso se sumó el ingreso de una nueva actividad al grupo más comprometido, lo que terminó de empujar el semáforo hacia el rojo. Entre las economías más afectadas figuran arroz, papa, vino y mosto, algodón, hortalizas, yerba mate y mandioca. En todos los casos, la rentabilidad se achica y la mano viene complicada para sostener la producción.
El informe también detalla situaciones concretas que explican la foto actual. En lechería, el paso a rojo se relaciona con un precio al productor congelado desde hace meses y una suba interanual que quedó muy por debajo de la inflación, mientras las importaciones crecieron más que las exportaciones. En maní, el combo es igual de pesado: precios internacionales planchados y proyecciones negativas para la campaña 2025/26, con caída prevista en el área sembrada y en la producción.
Del otro lado, las actividades que quedaron en verde fueron bovinos, ovinos, granos y miel. En esos rubros se vio un negocio más favorable, con precios que crecieron por encima de la inflación y mercados que acompañaron mejor. También hubo señales productivas más firmes, algo que les permitió sostener un mejor lugar dentro del semáforo. No es casual: cuando el bolsillo del productor respira, el cuadro cambia bastante.
Las que siguieron en amarillo fueron forestal, maní, leche, tabaco, cítricos dulces, peras y manzanas, aves y porcinos. Según la entidad, estos sectores muestran señales mezcladas, con demanda tibia, costos altos y precios que no terminan de acompañar. El dato más preocupante es que, en los últimos años, 8 de las 19 economías regionales estuvieron en rojo durante más de la mitad del tiempo. Entre las más castigadas aparece la vitivinicultura, que tuvo indicadores críticos en más del 70% de los meses analizados, un número que en San Juan y en todo el país no pasa desapercibido.