León XIV pidió paz y marcó distancia en medio del cruce con Trump
Tras su paso por Argelia, el Papa insistió en el diálogo entre religiones y defendió la convivencia pacífica, mientras sigue la tensión con el presidente de Estados Unidos.
El papa León XIV dejó una definición bien clara este miércoles: dijo que su visita a Argelia le dejó como mensaje central que "todos podemos vivir en paz a pesar de las diferencias". Desde el avión que lo llevaba rumbo a Camerún, el pontífice remarcó que ese es el testimonio que, según él, "el mundo necesita escuchar hoy". La declaración llegó en un contexto caliente, después del cruce de señalamientos con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por la guerra en Irán.
León XIV agradeció el recibimiento de la comunidad católica local, a la que definió como "pequeña pero muy significativa", y valoró la misa celebrada en la Basílica de San Agustín. También destacó su paso por Annaba, donde siguió las huellas del santo y sostuvo que volver a ese lugar fue "una bendición especial". En esa línea, remarcó que el pensamiento de San Agustín sigue teniendo plena vigencia y que su invitación a buscar a Dios y la verdad resulta necesaria en estos tiempos.
El Papa planteó además que la visita a Argelia fue "una maravillosa oportunidad" para seguir tendiendo puentes y empujar el diálogo interreligioso. Puso el foco, en especial, en su paso por la Gran Mezquita de Argel, donde insistió en la importancia de convivir pese a las diferencias de credo. "Aunque tengamos diferentes creencias, diferentes formas de culto y de vida, podemos vivir juntos en paz", expresó, y remató que promover esa imagen es algo que el mundo necesita escuchar hoy.
En paralelo, el ida y vuelta con Donald Trump subió de tono a comienzos de la semana por el conflicto en Irán. El mandatario estadounidense escribió en Truth Social que el Papa es "débil en materia de delincuencia y pésimo en política exterior". También apuntó que León XIV habla del miedo a la administración Trump, pero no menciona el temor que, según él, sintieron las organizaciones cristianas durante la pandemia, cuando se restringieron misas y hubo detenciones por celebraciones religiosas.
León XIV respondió con firmeza y defendió su postura. Dijo que "el evangelio es claro" y que "la Iglesia tiene la obligación moral de ir contra la guerra". Aclaró que sus palabras no buscan atacar a nadie y sostuvo que no le tiene "miedo" a la administración Trump ni a proclamar el mensaje cristiano. "No somos políticos", remarcó, y cerró con una idea que buscó dejar como bandera de su gira: la Iglesia debe apostar por construir la paz.