Atienza apuntó contra el Gobierno y habló de un golpe directo a las obras sociales
El especialista en salud pública aseguró que la estrategia oficial va camino a vaciar el sistema y advirtió por el impacto en médicos, jubilados y farmacias.
El especialista en Salud Pública Oscar Atienza sostuvo que la administración de Javier Milei avanza con una hoja de ruta que, según su mirada, apunta a dejar fuera de juego a las obras sociales. En una entrevista con AM Splendid 990, afirmó que desde hace meses viene advirtiendo este escenario y que el caso del PAMI es una señal clara de lo que puede venir. También recordó que esa obra social, hasta hace poco, figuraba entre las mejor posicionadas de Latinoamérica.
Atienza fue filoso al hablar de los valores que se están manejando para la atención médica. Dijo que pagarle 2.100 pesos a un médico por cápita, lo que comparó con la mitad de un café, es una cifra que considera directamente "un poco miserable". Según explicó, un profesional con unas 800 cápitas llegaría a unos 1.600.000 pesos por mes, pero a ese ingreso todavía hay que restarle alquiler, monotributo, aportes jubilatorios y el sueldo de una secretaria. En ese contexto, remarcó que sostener la atención se vuelve casi imposible.
El diagnóstico que trazó fue duro: si la situación sigue así, el PAMI podría quedarse sin médicos prestadores. Para Atienza, el resultado final sería que muchos profesionales abandonen el sistema por falta de condiciones mínimas para trabajar. Y eso, advirtió, terminaría pegando de lleno en millones de afiliados que dependen de esa cobertura todos los días.
La preocupación no termina ahí. El especialista también puso el foco en los jubilados, que vienen sufriendo demoras para conseguir medicamentos porque, según señaló, el PAMI no estaría cumpliendo con los pagos a las farmacias. Habló de una deuda cercana a los 500 mil millones de pesos y estimó que, en la práctica, el monto real con proveedores y farmacias podría ser todavía mayor. Esa situación, dijo, ya está provocando entregas cortadas de remedios desde hace al menos 2 o 3 semanas, sobre todo en el interior del país, donde las farmacias chicas son las más complicadas para absorber semejante atraso.