Un excomisario zafó del juicio y quedó bajo reglas estrictas por violencia de género
Manuel Adalberto Torres fue denunciado por dos hechos ocurridos en un mismo fin de semana. La Justicia le dio probation, con tareas comunitarias, reparación simbólica y una restricción de acercamiento de 300 metros.
El exjefe policial Manuel Adalberto Torres, de 62 años, logró esquivar la instancia de juicio oral tras ser imputado por agredir a su pareja en un expediente por violencia de género. La Justicia le concedió la suspensión del juicio a prueba, más conocida como probation, una salida que dejó la causa en pausa pero con condiciones bien marcadas.
Todo arrancó el último fin de semana, cuando una discusión terminó en un primer episodio de agresión. Según la investigación, el sábado por la noche el acusado habría reaccionado de manera violenta y golpeado a la mujer. Al día siguiente, cerca del mediodía, se habría repetido la escena y la víctima sufrió nuevas lesiones visibles en el rostro. Recién después de ese segundo ataque pudo llamar al 911.
Cuando la policía llegó a la vivienda, Torres ya se había ido en su vehículo, así que se montó un operativo para dar con él. La persecución se extendió por varios kilómetros hasta que fue interceptado sobre la Ruta Nacional 20, cerca del puente que une a Caucete y 9 de Julio. En ese momento, según fuentes del caso, se identificó como comisario mayor retirado, aunque eso no frenó su detención ni su traslado a la Comisaría 37ª.
Con el avance de la causa, el excomisario pidió y consiguió la probation. Ahora deberá cumplir 80 horas de trabajo comunitario, realizar una reparación simbólica y respetar una prohibición total de contacto con la denunciante. Además, tendrá que mantenerse a una distancia mínima de 300 metros. La resolución dejó el proceso en suspenso, pero con la lupa puesta sobre el cumplimiento de cada una de esas reglas.