Aunque haya empleo, la plata no alcanza: el 65% del Gran San Juan es pobre
Un informe de Ethos muestra que la pobreza pega fuerte incluso entre quienes trabajan. La desigualdad entre departamentos deja un mapa social bien áspero.
Un nuevo informe de la consultora Ethos sacude una idea que muchos daban por sentada: tener trabajo ya no alcanza para zafar de la pobreza. En el Gran San Juan, esa realidad se siente con fuerza y deja al descubierto un escenario mucho más bravo de lo que parece a simple vista.
Los números generales muestran una foto preocupante. El 54,25% de la población relevada está ocupada, pero al mismo tiempo el 65,68% queda por debajo de la línea de pobreza. Dicho en criollo: hay laburo, sí, pero eso no se traduce necesariamente en una vida tranquila ni en plata suficiente para llegar cómodo a fin de mes.
La tensión se nota todavía más cuando se mira la economía de los hogares. El 36,86% dice que no llega a fin de mes y otro 38,82% asegura que llega justo. En conjunto, el 75,68% vive con la soga al cuello, con poco margen para gastos imprevistos, servicios o changas que se caen. Apenas el 3,15% logra ahorrar.
El mapa territorial también marca diferencias fuertes. Pocito encabeza la desocupación con 19,42%, muy cerca de Rawson con 19,37% y Chimbas con 18,75%. En el otro extremo aparece Capital, con 8,36%, seguida por Rivadavia con 10,32%. La brecha deja claro que el mercado laboral no pega igual en todos lados.
Cuando se mira la pobreza monetaria por departamento, el panorama se pone todavía más áspero. Chimbas aparece como el caso más crítico, con 85,76% de su población bajo la línea de pobreza. Después vienen Albardón con 77,59%, Santa Lucía con 74,91% y Rawson con 68,47%. Incluso los mejores registros, como Capital y Rivadavia, siguen mostrando valores altos: 56,42% y 53,36%, respectivamente.
El estudio también deja una señal fuerte sobre el trabajo y los ingresos. Entre las personas ocupadas, el 55,41% sigue por debajo de la línea de pobreza. O sea, hay una porción enorme de trabajadores que, aun con empleo, no logra salir de la fragilidad económica. Entre desocupados, esa cifra sube al 76,42%; entre jubilados y pensionados, llega al 82,94%. La conclusión es dura: el ingreso no alcanza y la protección social aparece muy limitada.
La educación, como era de esperar, también pesa en serio. Entre quienes tienen formación técnica o terciaria, el 86,41% está ocupado. En universitarios, la ocupación llega al 74,38%. En cambio, entre quienes tienen nivel primario, apenas el 9,28% trabaja. El dato confirma que el acceso a mejores oportunidades sigue pasando, en gran medida, por el nivel educativo.
En síntesis, el informe muestra un Gran San Juan con empleo, sí, pero con mucha gente viviendo al límite. Capital y Rivadavia quedan mejor paradas dentro del cuadro general, aunque también arrastran pobreza alta. Chimbas, Rawson, Albardón y Santa Lucía concentran los casos más duros. La postal final es clara: trabajar ya no garantiza estabilidad, y la crisis se mete de lleno en la mesa de cada día.