La Justicia avanzó contra los Mazzacane por una presunta evasión multimillonaria
Hugo y Gastón Mazzacane quedaron procesados y embargados en una causa que investiga una maniobra cercana a los $4.000 millones. La pesquisa apunta a sociedades, ventas no declaradas y movimientos patrimoniales bajo la lupa.
La Justicia federal de La Plata dio un paso fuerte en una causa que sacude al automovilismo argentino: Hugo Mazzacane y su hijo Gastón Mazzacane quedaron procesados y embargados. La investigación los ubica en el centro de una presunta maniobra de evasión y defraudación al fisco que, según la acusación, rondaría los 4.000 millones de pesos. El impacto es grande porque ambos siguen ocupando lugares clave dentro de la ACTC, la entidad que maneja el Turismo Carretera.
El expediente se desprende de movimientos vinculados a una distribuidora de cervezas radicada en la capital bonaerense, ciudad donde los dos nacieron. De acuerdo con lo informado por el Ministerio Público de la Nación, la fiscal federal platense Laura Roteta detectó un esquema con ventas no registradas, elusión de impuestos y traspasos de bienes entre firmas. En la causa también quedaron comprometidos otros empresarios, entre ellos Juan Manuel Mazzacane, otro hijo del titular de la ACTC.
El juez Alejo Ramos Padilla, del Juzgado Federal N.º 1 de La Plata, autorizó medidas sobre 100 vehículos, 7 inmuebles y 11 cuentas bancarias. Los Mazzacane son dueños de Quilmes Tolosa S.A., distribuidora de una conocida marca de cerveza en el sur del Gran Buenos Aires, y la Justicia sospecha que, junto a otras sociedades, integraron un entramado para esquivar obligaciones tributarias. La hipótesis fiscal habla de un circuito sostenido entre 2014 y 2024, con una pérdida concreta para el fisco de $3.965.225.508.
La pesquisa arrancó por una denuncia de ARCA en La Plata y derivó en allanamientos en domicilios y oficinas comerciales, donde se secuestró documentación contable, societaria y financiera, además de dinero en efectivo. Según la acusación, hubo un vaciamiento patrimonial sostenido durante casi una década, con transferencias de bienes, contabilidad paralela y sociedades interpuestas para disimular el verdadero volumen de negocios. El caso, además, arrastra antecedentes que ya habían puesto a Hugo bajo la lupa en 2018, mientras que Gastón también enfrentó una denuncia por abuso sexual con acceso carnal y amenazas en agosto de 2024.