Intendentes apretaron a Economía por la plata y el freno de obras
Jefes comunales de 18 provincias llevaron su reclamo a Nación por la caída de recursos, los sueldos y los servicios. La movida también dejó señales políticas de cara a 2027.
Un grupo de intendentes de distintos puntos del país, acompañado por ministros de Buenos Aires, se plantó este martes frente al Ministerio de Economía para entregar un petitorio a Luis Caputo. El reclamo fue directo: más fondos y una respuesta urgente ante la parálisis de la obra pública. Después, la comitiva se reunió con Axel Kicillof y Ricardo Quintela, que salieron a respaldar la movida.
La actividad fue convocada por la Federación Argentina de Municipios, encabezada por Fernando Espinoza, y tuvo como uno de sus principales armadores a Gabriel Katopodis. Desde la organización remarcaron que el objetivo era mostrar la situación apretada que atraviesan los distritos, con menos recursos y más demandas en la calle. La postal fue bien clara: municipios asfixiados y dirigentes buscando que Nación escuche.
Pasadas las 12:30, Espinoza, Katopodis y el ministro bonaerense de Gobierno, Carlos Bianco, cruzaron la Plaza de Mayo junto a varios alcaldes, en su mayoría peronistas, y llegaron hasta el frente del Palacio de Hacienda. En ese momento, a metros de allí, también se movilizaban organizaciones de discapacidad contra el ajuste. El clima, como se dice por acá, venía cargado.
En la carta entregada a Luis Caputo, la FAM advirtió que "La realidad que vivimos en los municipios refleja con claridad el impacto de las actuales condiciones macroeconómicas sobre la vida cotidiana de nuestras comunidades". También planteó que la caída de recursos, el aumento de costos, la retracción de la actividad productiva y la mayor demanda social arman un escenario complicado. Por eso, pidieron abrir instancias de diálogo institucional para sostener los gobiernos locales y garantizar los servicios esenciales.
Katopodis fue más lejos y apuntó con dureza: "Con intendentes e intendentas de todo el país vinimos a exigirle al Ministro Caputo que retrotraiga el precio de la nafta al 1° de marzo, haga las obras que están obligados por ley y frene el recorte de fondos nacionales. La nafta aumentó 542,7% desde que asumió este gobierno, lo que impacta en el transporte, la logística, la producción, los alimentos, y vuelve a golpear el bolsillo de la gente". El mensaje fue claro y buscó meter presión en un tema que pega de lleno en cada barrio.
En paralelo, los jefes comunales presentaron un informe con un diagnóstico crudo: caída de la coparticipación federal, eliminación de subsidios, reparto discrecional de los Aportes del Tesoro Nacional, parálisis de la obra pública y deterioro del tejido social. También reclamaron que la Nación distribuya el impuesto a los combustibles. La radiografía que dejaron sobre la mesa no fue nada alentadora.
Para los organizadores, la jornada dejó un saldo positivo. No esperan una respuesta inmediata al petitorio, pero sí creen que lograron poner el problema en agenda. Además, valoraron la convocatoria: hubo representantes de municipios de 18 provincias, desde Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur hasta Jujuy. "La diferencia es que ahora se los convoca y vienen", resumió uno de los dirigentes, marcando el cambio de clima político.
La reunión también dejó tela para cortar en clave electoral. Entre los presentes hubo intendentes de distintas corrientes del peronismo, con nombres pesados como Fernando Espinoza, Jorge Ferraresi, Julio Alak, Mario Secco, Fabián Cagliardi y Lucas Ghi. En los pasillos ya empezó a sonar la danza de nombres pensando en 2027, y varios miran de reojo una eventual carrera por las gobernaciones.
También se sumó una delegación radical, con Martín Randazzo de Gral. Lamadrid, Lisandro Hourcade de Magdalena, Martín Gargaglione de San Cayetano y Emilio Cordonnier de Ayacucho. Tras la presentación en Hacienda, la mayoría de la comitiva se trasladó a la sede de la FAM, en Cerrito al 800, donde se sumaron Kicillof y Quintela para darle más volumen político a la foto.
Allí, Kicillof sostuvo que "La deserción absoluta del Estado nacional generó una verdadera catástrofe social, productiva, laboral y económica para las familias argentinas". Y remató: "Aquí estamos intendentes y gobernadores que nunca vamos a ponernos de espaldas a nuestro pueblo: si no fuera por el acompañamiento y la asistencia en cada barrio y en cada municipio, la Argentina de Javier Milei sería ya una calamidad absoluta". Quintela, por su parte, pidió "diseñar una propuesta y un proyecto de país para ponerlo a consideración de nuestra gente: el peronismo tiene que asumir la responsabilidad de ser la columna vertebral de un frente qué nuclee a todos los que defienden a la Argentina y están en contra de la entrega de nuestro futuro".
Entre los testimonios recogidos, se repitió la preocupación por el aumento de pedidos de medicamentos, comida y hasta por adultos mayores en situación de calle. También advirtieron que hay municipios con problemas para pagar salarios y que el medio aguinaldo asoma como un dolor de cabeza enorme. La movida reunió a representantes de Buenos Aires, Catamarca, Chaco, Chubut, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Jujuy, La Rioja, Mendoza, Neuquén, Río Negro, San Juan, San Luis, Santa Cruz, Santa Fe, Santiago del Estero y Tierra del Fuego, en una señal fuerte de malestar federal.