La inflación de marzo volvió a acelerarse y trepó al 3,4%
El INDEC confirmó otro salto en los precios, empujado por combustibles, tarifas y la vuelta a clases. En el Gobierno esperan que abril traiga algo de alivio, aunque el panorama sigue incierto.
La inflación de marzo se ubicó en 3,4%, según el Índice de Precios al Consumidor que difundió el Indec. El número llegó con una suba de 0,5 puntos respecto del 2,9% de febrero. Así, la variación interanual escaló al 32,6% y el acumulado del primer trimestre quedó en 9,4%.
El empuje más fuerte vino por el lado del aumento del petróleo, en medio del conflicto en Medio Oriente, que terminó pegando de lleno en los combustibles. A eso se sumaron factores de temporada, como el arranque del ciclo lectivo, que siempre mueve la aguja. En la calle, el bolsillo lo siente y en San Juan no fue la excepción.
Según el organismo, los precios regulados lideraron las subas con un 5,1%, impulsados por ajustes en tarifas, transporte y educación. Detrás apareció la inflación núcleo, con un 3,2%, mientras que los estacionales avanzaron apenas 1%. Entre los rubros, Educación encabezó la lista con un salto del 12,1%, muy ligado al inicio de clases.
En tanto, Transporte subió 4,1%, golpeado por combustibles y pasajes. Pero el rubro que más pesó en el índice general fue Alimentos y bebidas no alcohólicas, con fuertes aumentos en las carnes. Con este resultado, el IPC acumula diez meses seguidos de aceleración, una racha que arrancó después del 1,9% de julio de 2025.
Desde el Gobierno insisten en que abril podría marcar una desaceleración, acompañada por una mejora en la actividad económica. Antes de conocerse el dato, el ministro de Economía, Luis Caputo, ya había adelantado que la inflación iba a superar el 3% por el impacto del petróleo. Ahora, los primeros relevamientos del mes muestran una baja en alimentos y bebidas, incluso con algunas caídas puntuales en la primera semana.
De todos modos, los analistas piden cautela y remarcan que la inflación sigue atada a variables sensibles como la política fiscal, la emisión monetaria y el dólar. También pesa el contexto internacional, que puede mover los precios de un día para el otro. Por ahora, la única certeza es que el alivio todavía no termina de llegar.